El eslogan que repiten hasta los opositores y que la economía desmiente

¿Por qué hasta dirigentes opositores repiten que el equilibrio fiscal "no se toca"? El artículo señala qué se esconde detrás de una frase que se instaló como verdad indiscutible.

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El eslogan que repiten hasta los opositores y que la economía desmiente
El eslogan que repiten hasta los opositores y que la economía desmiente

Hay frases que se instalan a fuerza de repetición hasta que nadie se anima a discutirlas. Según el artículo, el equilibrio fiscal se convirtió en una de ellas: incluso dirigentes del peronismo con años de gestión lo repiten como punto de partida obligado para cualquier gobierno futuro, sin revisar qué significa realmente.

El texto compara ese mecanismo con los viejos eslóganes de la propaganda. Recuerda el lema de la última dictadura, "achicar el Estado es agrandar la Nación", como antecedente de una idea que, repetida lo suficiente, termina instalada como sentido común.

Tres relatos que se volvieron axiomas

El artículo identifica tres casos de éxito de esa batalla cultural. El primero: todo político con trayectoria pasa a ser "casta". El segundo: una inflación anual por encima del 30% se presenta como un triunfo en la lucha contra la inflación, aun cuando supera la que dejó el segundo gobierno de CFK. El tercero, el más repetido, es que el mileísmo alcanzó el equilibrio fiscal y que ese logro ya no se discute.

Para el autor, que la oposición acepte esa descripción de la economía revela que la propaganda oficialista logró transformar una idea en sentido común. Por eso plantea revisar la cuestión fiscal de punta a punta.

La culpa y el año excepcional

El texto sostiene que aceptar sin filtro los argumentos del adversario parte de un sentimiento de culpa. Un análisis sereno de 2023, dice, debe contemplar la sequía histórica, que agravó la restricción externa ya complicada por el manejo del excedente de divisas del superávit comercial, y también haber aceptado la devaluación impuesta por el FMI.

Frente a la dominancia electoral, la administración de entonces priorizó sostener el nivel de actividad antes que los efectos inflacionarios. El resultado: los primeros diez meses de 2023 cerraron con una inflación acumulada del 120%, más de 140 puntos en la comparación interanual. Contra esos números, cualquier comparación con la gestión actual sale favorecida. De ahí nace la culpa, señala.

Destruir el Estado no es equilibrar

El artículo advierte que esa culpa no debería llevar a aceptar que todo se explicó por el exceso de gasto ni que el único camino sea desarmar las funciones del Estado. Menciona el desfinanciamiento de la salud, la educación, las universidades, la ciencia y la discapacidad, y el abandono de la obra pública.

Para el autor, destruir el Estado no es buscar equilibrio macroeconómico: es una decisión política ineficiente. La infraestructura abandonada en los últimos casi tres años deberá repararse tarde o temprano, y a un costo mayor que el de haber sostenido su mantenimiento. Lo mismo ocurrirá con los recursos que, según el texto, dejaron de transferirse ilegalmente a las provincias. A eso se suma el mayor endeudamiento en divisas destinado a sostener la subvaluación cambiaria.

Qué significa realmente el equilibrio fiscal

El texto define el equilibrio fiscal como no gastar más de lo que ingresa, pero también cuidar lo que ingresa. Con la jerga del oficialismo, se es tan "degenerado fiscal" descuidando la recaudación como malgastándola.

Superávits y déficits, sostiene, tienen "un componente fuertemente endógeno": la recaudación depende del nivel de actividad y este, a su vez, del gasto. La política fiscal es una pata de la política económica, y la macroeconomía no se resuelve con sumas y restas contables. El Estado conduce el ciclo con el gasto y con lo que recauda, pero ambos dependen de la evolución del PIB, del crecimiento o de la recesión.

Recesión, ajuste y círculo vicioso

El artículo afirma que la política económica del tándem Milei-Caputo indujo una de las recesiones más anunciadas de la historia. Si tardó más de dos años en manifestarse fue por el ingreso de divisas del resultado comercial extraordinario y la toma de deuda, pero finalmente llegó.

De aquí en adelante, el menor nivel de actividad obligará a profundizar el ajuste, es decir, a seguir recortando funciones del Estado. El autor describe un círculo vicioso de caída de actividad, menos recaudación, más ajuste y nueva caída. Anticipa que pronto podría profundizarse la reducción de las prestaciones previsionales.

El límite inferior de esa dinámica recesiva es desconocido y dependerá de la resistencia de quienes no "mueran a partir del día 20 del mes", según la ironía del texto sobre el experto en crecimiento que provocó la recesión y mantiene la segunda inflación más alta del continente, detrás de la anomalía venezolana.

A eso se suma la actividad manufacturera: desde que gobierna Milei, ocupa el cuarto lugar en el ranking mundial de caídas de la ONUDI, detrás de Palestina y Qatar, los dos primeros, países en guerra.

El pedido a la oposición

El artículo cierra con una advertencia a la dirigencia opositora: sería deseable que la porción más lúcida y menos culposa deje de repetir logros que el oficialismo no tiene, como la baja de la inflación o el equilibrio fiscal. No hay equilibrio fiscal sin dinámica económica virtuosa ni armonía entre ingresos y gastos, concluye.

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