El espacio que los jóvenes de Chos Malal eligieron para hablar de todo, hasta de lo que no es un problema
En Chos Malal, un grupo de jóvenes empezó a reunirse los miércoles a las 19 en el Centro Cultural. No van a hablar de un problema: van a hablar de lo que quieran. Y lo que decidieron en el primer encuentro sorprendió a las coordinadoras.
Un grupo de jóvenes de Chos Malal empezó a reunirse todos los miércoles a las 19 en el Centro Cultural. No van con una agenda impuesta ni con la idea de que hay que estar mal para acercarse: van porque quieren hablar, compartir y escucharse. La propuesta se llama Escucha Joven y la impulsa la subsecretaría de Juventud de la provincia, que busca extenderla a toda la provincia para jóvenes de 18 a 35 años.
La particularidad del espacio es que no parte de una agenda cerrada. Son los propios participantes quienes definen los temas y la dinámica de cada encuentro. En la primera reunión, propusieron abordar proyecto de vida, vínculos, arte y música, entre otros tópicos.
Alma Parada y Jenifer Riquelme coordinan la iniciativa. “Propusieron que cada encuentro pueda tener un tópico distinto como punto de partida. Como, por ejemplo, proyecto de vida, vínculos, arte y música, que fueron algunos de los temas que sugirieron”, explicaron.
Un lugar donde también entra lo bueno
La propuesta busca correrse de la idea de que para acercarse hay que estar atravesando un problema. El espacio está abierto a todo lo que cada joven quiera compartir. “Quizás pueden contar ‘hoy me fue genial en una materia’, porque acá se puede alojar todo lo que quieran y también lo espontáneo del momento”, explicó Alma.
Por eso, las coordinadoras remarcan que “no necesariamente tienen que estar atravesando una situación problemática para acudir al espacio”. En un contexto en el que la salud mental ocupa un lugar cada vez más importante en las conversaciones comunitarias, generar ámbitos donde los jóvenes puedan expresarse, construir vínculos y sentirse escuchados adquiere un valor particular. La propuesta apunta a fortalecer esos lazos desde una perspectiva comunitaria y de derechos.
“Pueden darnos ideas de lo que hoy están necesitando en función de su edad para que, con las herramientas que tenemos, podamos trabajarlo”, destacó Jenifer.
La iniciativa también busca que el espacio tenga identidad propia. El nombre definitivo será elegido por los propios jóvenes, como una manera de que se apropien de la propuesta y la conviertan en un lugar verdaderamente suyo.
El sentido de pertenencia, una marca local
En Chos Malal, esa apropiación se vincula con una característica que las coordinadoras reconocen especialmente en las juventudes locales: el fuerte sentido de pertenencia.
“Tienen mucho sentido de pertenencia”, aseguró Jenifer. “Ellos destacan su localidad y ves lo importante que es para ellos contar con espacios; los podés ver cómo están reunidos en la costanera, por ejemplo, donde los encontrás siempre, tienen sus actividades, salen de la escuela y se van para allá todos”.
Alma también destaca esa identidad: “Son auténticos, porque si bien ellos avanzan, como va avanzando la provincia, va avanzando el país y el mundo, básicamente ellos siguen teniendo la impronta de Chos Malal”.
Para quienes llevan adelante el espacio, una de las claves está en que los jóvenes puedan encontrarse con referentes cercanos, que compartan códigos y experiencias generacionales.
“Hacía falta un lugar donde estén contenidos, con una mirada de confianza. Nosotras somos jóvenes y no nos ven como gente grande que se quiere integrar a ellos, sino que nos ven, incluso, como pares”, sostuvo Jenifer.
Y agregó: “Una mirada externa puede pensar o creer que necesitan algo determinado cuando en realidad ellos, en su vivencia, lo ven de otra manera; al escucharlos de una manera tan proactiva es muy fructífero, porque se pueden conocer sus ideas en primera persona”.
Una red provincial que crece desde las comunidades
Escucha Joven ya cuenta con espacios en distintas localidades neuquinas y otros municipios están transitando el Ciclo Formativo para ponerlos en marcha. La subsecretaría de Juventud acompaña a los referentes locales mediante un trayecto de formación que les brinda herramientas para diseñar y sostener las propuestas en sus propias comunidades.
“Están muy presentes en lo que es la instancia previa, durante y al finalizar, así que ha sido muy fructífero y muy valioso también poder compartir esa experiencia”, valoraron Alma y Jenifer.
La subsecretaria de Juventud, Katherina Allende, destacó el sentido de la iniciativa: “Desde el Gobierno provincial, con cada encuentro apuntamos a trabajar para fortalecer lazos comunitarios con las juventudes de la provincia, para que puedan proyectarse, crecer y desarrollarse con oportunidades. Les acercamos estos espacios de escucha, pero también les brindamos herramientas para potenciar sus proyectos”.
