El espejismo del boom agroexportador: 7 de cada 10 industrias santafesinas siguen en rojo
El boom agroexportador santafesino es solo una cara de la moneda. Mientras el campo brilla, la industria se hunde: 7 de cada 10 ramas cayeron en mayo y se perdieron más de 8.600 empleos. ¿Qué hay detrás de esta crisis que no se ve en los puertos?
Mientras el campo santafesino vive un momento de cosecha récord, la industria provincial se desangra. El 71% de las ramas manufactureras cayó en mayo y la pérdida de empleos ya supera los 8.600 puestos. ¿Qué está pasando en el cordón industrial más importante del país?
El contraste no podría ser más crudo. Por un lado, la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta para Santa Fe una campaña agrícola histórica, con 29,1 millones de toneladas, y las exportaciones agroindustriales crecen en volumen y valor. Por el otro, la industria manufacturera provincial acumula una caída del 4,4% en los primeros cinco meses del año, peor que el promedio nacional del 3,1%.
Una economía en forma de K
La consultora 1816 describió la situación con una metáfora: “La economía de Javier Milei continúa siendo una economía en forma de K: hay sectores que vuelan (agro y energía crecieron 15% y 27% desde noviembre 23) y sectores a los que les cuesta mucho más (industria, construcción y comercio)”. Los sectores perdedores son los principales generadores de empleo directo, lo que debilita el mercado laboral.
En Santa Fe, esa doble velocidad se ve con claridad. Mientras los puertos del Gran Rosario y el complejo aceitero se benefician del boom exportador, el resto de la industria sufre por la caída del mercado interno, el aumento de importaciones y los costos elevados.
Los números que duelen
El informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) reveló que el 71% de las ramas manufactureras registró una caída interanual en mayo. Salvo un rebote excepcional en marzo, la mayoría de los sectores viene en rojo desde julio de 2025.
Algunos sectores mostraron mejoras, pero con matices: la siderurgia subió 14,1% interanual, aunque FISFE aclaró que es por una base de comparación muy baja tras la fuerte retracción de 2025. De hecho, la producción siderúrgica sigue 31,3% por debajo de 2023, y los productos laminados caen 23,6% interanual.
En la metalurgia, otro pilar provincial, la situación es peor: retrocedió 18,1% en mayo, con el 87% de sus sectores en baja. Las caídas más fuertes se dieron en maquinaria agropecuaria (-29,6%), maquinaria de uso especial (-32%), fundición (-23,5%) y autopartes (-10,8%). En cinco meses, el sector acumula una contracción del 16,1% y está 30,5% por debajo de mayo de 2023.
Menos fábricas, menos empleo
El impacto se siente en las localidades. Entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, Santa Fe perdió 416 establecimientos industriales y 8.641 puestos de trabajo registrados. Esto representa una caída del 7% en la cantidad de empresas y del 6,3% en el empleo. Villa Constitución, polo siderúrgico clave, registró en el primer trimestre de 2026 la mayor tasa de desocupación del país (10,4%) y la menor tasa de empleo (39,2%) entre 31 aglomerados urbanos.
Para FISFE, detrás de esta pérdida confluyen la apertura de importaciones, el atraso cambiario, el alto costo financiero y la debilidad del consumo interno. La recuperación, lejos de ser generalizada, solo beneficia a unos pocos sectores ganadores, mientras el tejido industrial se deshace.