El esposo rompió el silencio en el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras
¿Qué reveló la declaración grabada del esposo en el juicio por femicidio? La fiscalía presentó pruebas contundentes que contradicen su versión de los hechos.
El juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras comenzó este miércoles en Salta, con su esposo José Eduardo “Jota” Figueroa como único imputado, quien presentó una versión grabada de los hechos mientras la fiscalía aseguró que “su voluntad era matarla”. El debate, que se extenderá hasta el 4 de mayo, incluirá la declaración de cerca de 80 testigos.
La audiencia inicial incluyó la reproducción de un video registrado el 11 de agosto de 2023, incorporado como prueba por la fiscalía y la querella. En esa grabación, Figueroa expuso su versión de los hechos y, en varios momentos, no pudo contener el llanto.
¿Qué dijo el acusado en su declaración?
En su testimonio, el imputado repasó la relación con la víctima y señaló conflictos de pareja como detonantes de la situación. “Con Mer vivimos muchos años juntos. Tuvimos momentos lindos, como cuando nacieron nuestros hijos, y momentos malos, como algunas infidelidades. Decidimos reconciliarnos, pero empecé a notar cambios en ella”, declaró Figueroa.
Luego continuó: “Me parecía que estaba con otro hombre. Un día la seguí y se puso violenta conmigo, solo con palabras. Me aceptó que estaba con otro tipo. Quería que la separación fuera tranquila. Empecé a tomar pastillas para dormir. Esa noche no pude dormir nada”, relató.
Sobre el momento del hecho, sostuvo: “Esa mañana discutimos, me nublé, la agarré como para zamarrearla. Forcejeamos y nos caímos en la bañera. Cuando me levanté, ella no se movía”.
“Intenté sentarla, pero cayó al piso. Pensé en suicidarme. Agarré un cuchillo, su cartera y los celulares. Le mandé un mensaje a mi mamá y a mi suegra para que cuiden a mis hijos. Nunca tuve intención de matarla a Mer“, afirmó.
¿Qué presentó la fiscalía?
Sin embargo, la acusación presentó una reconstrucción completamente diferente. Según los investigadores, no se trató de un accidente, sino de un femicidio con un alto grado de violencia.
Para la fiscalía, Figueroa ejercía control sobre la víctima y no aceptó la decisión de separarse. En ese contexto, sostienen que el ataque ocurrió entre las 8 y las 9 de la mañana del 4 de agosto de 2023, dentro de la vivienda que compartían en Salta.
Las pericias fueron contundentes: el cuerpo de Kvedaras presentaba más de 40 lesiones, signos de una fuerte resistencia y una asfixia mecánica prolongada. Además, se halló ADN del acusado bajo las uñas de la víctima y rastros de ella en las manos de Figueroa.
¿Qué pasó después del crimen?
Tras el hecho, el hombre habría intentado encubrir lo sucedido. Según la investigación, trasladó el cuerpo en su camioneta hasta un terreno baldío del barrio El Tipal. Minutos antes, envió un audio a su suegra: “Perdón, no aguantaba más”.
Horas después, el cuerpo fue encontrado en el asiento trasero del vehículo, cubierto con toallones. Figueroa estaba en la parte delantera, con una herida en el cuello que, según confirmaron los médicos, era autoinfligida.
El debate judicial recién comienza y se prevé que se extienda hasta el 4 de mayo. Durante el proceso declararán cerca de 80 testigos, entre familiares, vecinos, policías y especialistas.