El estremecedor relato del niño que presenció el femicidio de su madre en Santiago
Un niño de 6 años fue el testigo clave de un horror que conmociona a Santiago del Estero. Su relato, estremecedor en su crudeza infantil, reveló los detalles de un crimen que terminó con la vida de su madre. ¿Qué fue lo que el pequeño contó a sus familiares y cómo se desarrolló la tragedia familiar?
Mientras avanza la investigación por el brutal asesinato de María Amanda Chazarreta en Santiago del Estero, un detalle conmociona a la comunidad: su hijo de 6 años fue testigo directo del ataque. El menor describió con crudeza la escena a sus familiares, permitiendo descubrir la magnitud de la tragedia.
El femicidio ocurrió en la localidad de El Aibe, departamento Banda. Chazarreta, madre de tres hijos, perdió la vida tras recibir 13 puñaladas propinadas por su expareja, Ramón César “Picadillo” Jiménez.
Según confirmaron fuentes policiales, el hijo menor de la pareja presenció la agresión. Después del ataque, el niño intentó pedir ayuda en una casa vecina, pero no obtuvo respuesta.
¿Qué contó el niño?
Fue al encontrarse con otros familiares cuando el pequeño pudo relatar lo sucedido. Con palabras que estremecen, el niño dijo: “Mi papá la hincó a mi mami. Está tirada en la cama y no se mueve”. Esta declaración fue la que inmediatamente activó la intervención de las autoridades.
Anteriormente, el menor ya había alertado con otra frase clave: “Papi le hizo daño a mami”. El fiscal Álvaro Yagüe confirmó que este testimonio infantil será incorporado a la causa mediante una declaración en Cámara Gesell, un procedimiento especial para proteger a menores.
“Estamos hablando de una pareja que tenía hijos, que de hecho ellos fueron quienes encontraron el cuerpo de su mamá”, detalló el fiscal al Noticiero 7. La familia estaba compuesta por tres menores: dos hijos en común de la pareja y una adolescente de una relación anterior de la víctima.
La violencia del ataque y el desenlace
Las pericias realizadas en el cuerpo de María Amanda Chazarreta revelaron la ferocidad del ataque. La víctima presentó múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo, incluyendo heridas en brazos compatibles con intentos de defensa, además de puñaladas en la espalda, el pecho y el abdomen.
Tras cometer el crimen, Ramón César Jiménez, identificado como pastor evangélico, huyó de la vivienda. Esto desencadenó un amplio operativo de búsqueda con participación policial y colaboración de vecinos de la zona de El Aibe.
Horas más tarde, la búsqueda tuvo un trágico final. El agresor fue encontrado sin vida, ahorcado de un árbol a unos 400 metros de su casa, en un sector de monte. Este hallazgo llevó al cierre del operativo y orientó la carátula de la causa hacia un femicidio seguido de suicidio.
Una relación marcada por la violencia
Vecinos de la localidad aportaron un contexto sombrío a la relación de la pareja. Describieron una convivencia marcada por discusiones frecuentes, escenas de celos y antecedentes de violencia de género.
Incluso mencionaron que el hombre habría estado detenido tiempo atrás por una denuncia de la propia víctima. Pese a este antecedente, la pareja había retomado la convivencia, aparentemente con el foco puesto en la crianza de sus hijos en común.
Actualmente, la causa judicial se centra en las pericias, la recolección de testimonios y, de manera crucial, en la asistencia a los tres menores que quedaron en situación de extrema vulnerabilidad tras el doble hecho.