El estreno de Río Grande en el futsal patagónico: qué pasó con la lista de 13 y el piso del gimnasio
El DT de Río Grande explicó por qué armar el plantel fue un rompecabezas: la lista de 13, el contexto laboral de los jugadores y un piso que complicó el primer día. Lo que dijo sobre el próximo rival.
La pelota empezó a rodar en Río Gallegos y la selección de Río Grande arrancó el certamen regional con una victoria que dejó buen sabor. El conjunto riograndense se impuso con autoridad en su presentación oficial, en una jornada inaugural que tuvo condimentos extra para el cuerpo técnico.
El entrenador Nicolás Barrios hizo un balance positivo del debut en diálogo con Tiempo FM 97.5: “Las sensaciones del partido fueron buenas, la verdad que pudimos llevar adelante el plan de juego que teníamos”, afirmó.
Una lista de buena fe con menos lugar
El armado del plantel no fue sencillo. La competencia exige una lista de buena fe de 13 jugadores, uno menos que los 14 que suelen permitirse en otros torneos, lo que obligó al cuerpo técnico a tomar decisiones y armar un rompecabezas.
A esa restricción se sumaron las dificultades del contexto socioeconómico y los problemas laborales de los propios deportistas, que condicionan la disponibilidad del plantel.
La solución que encontró Barrios fue combinar experiencia y juventud: “Hicimos un mix entre gente con experiencia que ya venía trabajando en la selección y algunos juveniles Sub-20 que están en auge”, detalló el DT.
El piso del gimnasio, un obstáculo del primer día
Consultado por el nivel de los rivales y las condiciones de infraestructura, el entrenador reconoció que el estado del piso del gimnasio durante la jornada inaugural complicó el desarrollo ideal de los partidos. Aun así, valoró la capacidad de adaptación de sus dirigidos.
“Son situaciones que se dan en todos los torneos y es para todos igual, hay que adaptarse al primer día”, sostuvo Barrios.
El próximo desafío
Con el debut ya en el retrovisor, la selección de Río Grande ya piensa en su siguiente compromiso frente a la Liga del Sur de Bahía Blanca. El objetivo es sostener la intensidad mostrada y ratificar las pretensiones de protagonismo en un torneo donde el margen de error es mínimo.