El estudio que expone las grietas ocultas del empleo fueguino y golpea a las mujeres
¿El crecimiento económico fueguino benefició a todos por igual? Una investigación revela que las brechas de género no solo persistieron, sino que se profundizaron. Conocé los datos que exponen la otra cara del modelo industrial.
Un análisis reciente presentado en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) sacude las bases del modelo industrial fueguino: el boom económico entre 2009 y 2012 no achicó las brechas de género, sino que las camufló y en algunos casos las agravó. La investigación, realizada por la socióloga Daniela Chamorro, revela datos contundentes sobre salarios, cuidados y participación laboral que interpelan a toda la provincia.
El trabajo, titulado “Tierra del Fuego: Tierra de las oportunidades, frontera de desigualdades. Un análisis desde la economía feminista del mercado laboral fueguino entre 2009 y 2012”, fue el trabajo final de la Licenciatura en Sociología de Chamorro. Su foco: entender cómo se construyeron y expresaron las brechas de género en el acceso y permanencia de la Población Económicamente Activa durante el período de mayor expansión económica de la historia reciente provincial.
¿Qué encontró la investigación?
El estudio se organizó en cuatro ejes: analizar las fuentes de información disponibles, reconstruir la historia productiva fueguina, medir las diferencias de género en el empleo y dimensionar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Los resultados no dejan lugar a dudas: la industria, el sector más dinámico de la época, incorporó mano de obra femenina pero la actividad siguió siendo marcadamente masculinizada.
Además, la brecha salarial en perjuicio de las mujeres persistió: hacia 2012 alcanzaba el 28,8%. Si bien tener estudios universitarios ayudaba a reducir esa distancia, la desigualdad seguía siendo significativa. Pero hay un hallazgo que los investigadores destacan como uno de los más relevantes: la llamada “barrera de la conyugalidad”.
Según el análisis, las uniones matrimoniales o convivenciales tienden a reducir la participación laboral de las mujeres, mientras que incrementan la de los varones, sobre todo en los grupos más jóvenes. Es decir, el matrimonio actúa como un freno para el desarrollo profesional femenino.
El costo invisible de los cuidados
En cuanto a las tareas de cuidado, el estudio comparó datos del Módulo de Uso del Tiempo y Trabajo No Remunerado. En Tierra del Fuego, la soledad migratoria y la falta de redes de apoyo hacen que el tiempo dedicado a estas tareas sea muy superior al promedio nacional: 5,5 horas diarias contra 3,9 horas. Un dato que refleja una realidad cotidiana que muchas veces pasa desapercibida.
La investigación concluye que el modelo de desarrollo industrial fueguino no contempló la infraestructura necesaria para sostener los cuidados. Ante la ausencia de corresponsabilidad efectiva del Estado y las empresas, el costo de reproducir la fuerza de trabajo recayó sobre los hogares y, principalmente, sobre las mujeres. Su tiempo, su esfuerzo físico, psíquico y emocional se convirtieron en un subsidio invisible.
Como resultado, la incorporación de las mujeres al mercado laboral se dio en condiciones subordinadas y desvalorizadas. Un diagnóstico que invita a repensar las políticas públicas y las prácticas empresariales en una provincia que se enorgullece de sus oportunidades.