El evento que convocó a miles frente al río: choripanes, música y una causa solidaria
Miles de personas disfrutaron de una jornada única en la costanera de Paraná. Choripanes, música y solidaridad se unieron en un evento que convocó a familias y clubes. ¿Qué pasó con los asadores de Santa Fe?
La Plaza de las Colectividades de Paraná se convirtió en el epicentro de una jornada que combinó sabor, música y compromiso social. La choripaneada más grande del mundo reunió a familias enteras, clubes y asadores de distintas provincias, en una postal única frente al río Paraná.
Desde temprano, el aroma de los chorizos a la brasa invadió la costanera. Los asistentes no solo buscaban su porción, sino que también se quedaban a disfrutar de los espectáculos previstos. “Choripán, buena música, río, cuarteto”, resumió una mujer que llegó con su hermana y su sobrina, mientras Patricia y Florencia anticiparon que se quedarían “hasta que termine”.
Una causa detrás de cada ticket
La propuesta no fue solo gastronómica: cada ticket comprado significó un aporte directo a los clubes participantes. Paraná Rowing Club, Talleres, Paracao, la filial de River y Arenas Fútbol Club fueron algunas de las instituciones presentes, que recibieron a los vecinos en sus stands. “Vos comprás los tickets en la zona de los stands de los clubes y colaborás también con la causa que cada uno tenga”, explicaron durante la cobertura.
Así, la gastronomía se transformó en una herramienta de recaudación, mientras las parrillas no paraban de trabajar para satisfacer a una multitud que crecía minuto a minuto.
El trabajo detrás de cada choripán
Detrás de cada sándwich hubo horas de esfuerzo. Una de las mujeres encargadas de la preparación contó que el equipo comenzó “desde las 6 de la mañana” armando cajitas y cortando panes. Además, destacó una situación que aún genera sorpresa: “Primero, que éramos mujeres y estábamos trabajando el fuego. Nos pasa siempre, pero ya estamos acostumbradas”.
El ritmo era intenso. “Sale rapidísimo y sale con una salsita, con un chimichurri, así el paquetito”, detalló, mientras el público hacía fila con sus tickets.
Opción sin TACC para todos
La jornada también tuvo un lugar para quienes necesitan una alimentación libre de gluten. Los choripanes sin TACC estuvieron disponibles para aquellos que lo solicitaran, ampliando la propuesta y asegurando que nadie se quedara afuera.
Con el río como telón de fondo, la Plaza de las Colectividades fue testigo de una tarde que combinó tradición, solidaridad y encuentro familiar.
Santa Fe dijo presente
La convocatoria cruzó el río: asadores de Santa Fe Capital llegaron especialmente para formar parte del evento. Gonzalo, uno de ellos, contó que fue invitado por “el Chano” y que es “oficial de allá”. “Es la primera vez que estamos acá con tantos conocidos y personas de las brasas”, relató, y agregó: “Muy, muy lindo el evento, la verdad que sí”.
Para él, lo más valioso fue “el folklore de los asadores”: “Esto reúne música, las charlas, los cocineros que vienen de otros lugares”. Su familia lo acompañó desde Santa Fe, confirmando el carácter federal del encuentro.
La choripaneada más grande del mundo no solo batió récords de convocatoria, sino que demostró que un clásico argentino puede ser el motor de una jornada inolvidable, con historias de esfuerzo, unión y pasión por el asado frente al Paraná.