El evento que reunirá a cinco departamentos y pondrá en vitrina la identidad santiagueña
¿Qué se esconde detrás de los 35 stands que reunirán a cinco departamentos en un solo lugar? La cita es el 8 de octubre y promete mostrar una riqueza que pocos conocen.
La Mesopotamia Santiagueña se prepara para vivir una de sus jornadas más convocantes. El próximo 8 de octubre, la Red de la Mesopotamia llevará a cabo su XVII Encuentro, que reunirá a representantes de cinco departamentos y contará con 35 stands dedicados al turismo, la producción, la educación, el arte, la lengua quichua y el desarrollo comunitario.
En el marco de la organización, una delegación encabezada por el coordinador del proyecto, profesor Raúl Castillo, visitó las instalaciones del Nodo Tecnológico, en el Parque Industrial La Isla de La Banda. Allí fueron recibidos por la encargada de Protocolo y Ceremonial, Silvia Sánchez, con quien analizaron los pormenores de la jornada.
Una región con identidad propia
La Mesopotamia Santiagueña es un territorio de enorme valor histórico, cultural y productivo. Comprende comunidades asentadas entre los ríos Dulce y Salado, donde aún viven expresiones ancestrales como la lengua quichua, las artesanías tradicionales, la música, la danza y las formas de producción ligadas a la tierra.
La red que la integra busca fortalecer la unión de los departamentos Salavina, Atamisqui, Figueroa, Robles y Quebrachos, poniendo en valor sus recursos naturales y sus conocimientos comunitarios. La articulación entre municipios, instituciones educativas, universidades, productores, artistas y organismos gubernamentales es clave para generar trabajo, impulsar el turismo y preservar el patrimonio cultural del interior.
Una muestra con 35 stands
Para esta edición ya fueron delimitados los 35 stands que formarán parte de la exposición. Allí se presentarán las actividades que se desarrollan en cada uno de los departamentos. Habrá escritores, profesionales, artesanos, cooperativas, emprendimientos turísticos y deportivos, músicos, cantores, bailarines folclóricos, escuelas agrícolas y especialistas en construcción ecológica.
También estarán presentes hablantes e investigadores de la lengua quichua, cuya labor resulta fundamental para conservar y transmitir uno de los componentes más profundos de la identidad santiagueña.
La propuesta contará con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, la Universidad Católica de Santiago del Estero, organismos del Gobierno provincial y gobiernos locales de Fernández, Villa Robles, La Banda, Vilmer, Beltrán, La Cañada, Villa Figueroa, Villa Atamisqui, Estación Atamisqui, Villa Salavina y Los Telares, entre otras comunidades.
La historia productiva de Santiago del Estero
Los organizadores destacaron que la fecha del encuentro coincide con la conmemoración del Día de la Industria, vinculando esa celebración con las primeras actividades productivas de la región. Según la referencia histórica aportada por Mario Garnica, docente y hablante quichua oriundo de Barrancas, departamento Salavina, el 2 de septiembre de 1587 partieron desde estos pueblos alrededor de 90 carretas cargadas con productos agrícolas, lana y tejidos, rumbo al puerto de Buenos Aires.
Aquella travesía habría contado con la custodia de más de cien gauchos y constituye un antecedente del protagonismo productivo que tuvo la región. Los Telares conserva incluso en su nombre una referencia directa a esa tradición artesanal y manufacturera.
Un encuentro para proyectar el futuro
La realización del XVII Encuentro representa mucho más que una exposición. Será una oportunidad para visibilizar el trabajo cotidiano de las comunidades, generar nuevos vínculos institucionales y promover proyectos que permitan aprovechar el potencial turístico, cultural y económico del territorio.
La Mesopotamia Santiagueña mantiene viva una identidad construida a partir de su historia, su producción y sus tradiciones. El encuentro del próximo 8 de octubre buscará mostrar esa riqueza, fortalecer el sentido de pertenencia y convertir el patrimonio regional en una herramienta concreta para el desarrollo de sus pueblos.