El exgerente tucumano contraataca: denuncia un desfalco millonario y apunta a la cúpula de Fürth
La denuncia del exgerente de Fürth sacude los cimientos de la empresa: habla de $5.600 millones y apunta directo a los dueños. ¿Qué pruebas presentó? Los detalles que nadie contó.
El escándalo que envuelve a Fürth Automotores S.A. dio un giro inesperado. Gerardo Caro, el exgerente tucumano, amplió su denuncia penal y elevó el monto del presunto desfalco a $5.600 millones, una cifra que sacude los cimientos de la empresa y complica aún más a sus propietarios.
En un escrito presentado ante la Fiscalía, a cargo de Diego Cortez y Victoria Ledesma, Caro no solo ratificó sus acusaciones, sino que aportó nuevas pruebas que apuntan a una maniobra de vaciamiento orquestada desde la cúpula. El ejecutivo, oriundo de Tucumán, aseguró que no teme las consecuencias legales y que su gestión fue “impecable”.
¿Quiénes están en la mira?
La denuncia de Caro señala directamente a tres personas: el exjefe de Ventas, Matías Llado, detenido recientemente; su tío, José Figueroa, accionista mayoritario; y el presidente del directorio, Juan Carlos Ianuzzi. Según la abogada del denunciante, Carla Morales Saad, los empleados habrían confirmado que Llado “hacía valer su poder” por su parentesco con Figueroa.
“Pedimos que se investigue si fueron manipulados los controles que estaban en la órbita exclusiva de los dueños, como la aprobación de balances sin observaciones”, sostuvo la letrada. La sospecha es que los mecanismos de auditoría fallaron deliberadamente para ocultar las irregularidades.
El rol del auditor y las auditorías “limpias”
Caro puso el foco en el auditor Víctor Hugo Panichelli, a quien acusa de encubrimiento por negarse a entregar el listado de más de 300 clientes damnificados. Además, reveló un dato inquietante: las auditorías de chasis de Volkswagen no detectaron desvíos de unidades, incluso quince días antes de que él presentara la denuncia.
“Quieren utilizarme como un chivo expiatorio de un desfalco millonario”, disparó Caro, quien también vinculó la cifra de $5.600 millones con la compra de ingenios en Tucumán. Según sus cálculos, el perjuicio real incluye operaciones no registradas que afectan a clientes agencieros y particulares.
¿Por qué tardaron en reaccionar?
El exgerente recordó el inicio del conflicto: el 11 de julio detectó las irregularidades y se lo comunicó telefónicamente a Figueroa. Sin embargo, los dueños tardaron cinco días en aparecer y, cuando llegaron, solo le reprocharon por qué había hecho la denuncia. “Quizá ellos ya sabían de qué se trataba”, ironizó Caro.
La situación legal de Caro parece sólida. “No tengo ningún temor de quedar detenido, en absoluto. Estoy convencido de que mi accionar dentro de la empresa, como en toda mi vida, fue impecable y correcto”, afirmó. Incluso descalificó la auditoría privada que intenta imponer la empresa, tildándola de “falsa e irregular”.
La caída de Llado y el futuro de la causa
Mientras tanto, la Cámara de Apelaciones ratificó la detención de Matías Llado, quien estuvo prófugo casi tres semanas antes de entregarse en la División Delitos Comunes. Su captura es un golpe duro para la defensa de los dueños, que intentan desviar la atención hacia la contabilidad de Caro.
La investigación judicial avanza ahora sobre la ruta del dinero no declarado y la entrega pendiente de vehículos 0 km. Con pruebas cada vez más contundentes, este caso promete destapar una de las mayores estafas del rubro automotor en el Norte Argentino.