El exjugador de Aldosivi que se recicló como DJ y terminó condenado por vender éxtasis en fiestas electrónicas
Se destacó en Aldosivi, se recicló como DJ y terminó condenado por vender éxtasis en fiestas electrónicas. La Corte Suprema le puso fin a la causa y dejó firme su pena, pero no fue el único sentenciado.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación puso punto final a una causa que tuvo como protagonista a un exfutbolista de Aldosivi reconvertido en DJ. El máximo tribunal dejó firme la condena a cuatro años y ocho meses de prisión para Alberto “Beto” Navarro, sentenciado por comerciar drogas sintéticas en fiestas electrónicas y grupos cerrados.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron por inadmisibles los recursos que habían presentado las defensas de Navarro y de Esteban Eduardo “Tutti” Freiz, un jugador de póker y relacionista público del ambiente de las discotecas que recibió una pena de cuatro años y cuatro meses.
La sentencia que quedó firme
En marzo de 2024, el juez Gustavo Raúl Fissore, del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 de Mar del Plata, había firmado las condenas por “comercio de estupefacientes”. La pena mayor para el exjugador del “Tiburón” se explica porque también fue condenado por “tenencia ilegal de arma de fuego”: tenía un arma sin justificación.
Navarro se destacó en el elenco marplatense a fines de los 80 y principios de los 90. Después de su paso por el fútbol, se reinventó como DJ y actuaba bajo el nombre de “DJ Betto”.
Cómo operaba la banda
Según la investigación, entre agosto de 2021 e inicios de 2022 Navarro comercializó estupefacientes en dosis destinadas al consumidor, principalmente éxtasis. Los vendía en su casa, con modalidad de delivery, o directamente en fiestas electrónicas.
La policía lo interceptó en su auto. En el vehículo llevaba 75 comprimidos de MDMA, 4,6 gramos de crystal meth (MDMA en estado puro) en forma de piedra repartidos en cinco tubos acrílicos, tres bolsas tipo ziploc con ketamina en polvo de color violeta y 63 comprimidos de clefedrona. También tenía dinero y una balanza de precisión.
La causa se sustentó en más de 500 horas de escuchas telefónicas que confirmaron la actividad de venta de drogas de “DJ Betto” y “Tutti” Freiz. Este último, además de frecuentar el Casino Central de Mar del Plata y participar de importantes torneos de póker, era cambista de moneda extranjera en el mercado negro y trader de criptomonedas.
Con el rechazo de los recursos por parte de la Corte Suprema, las condenas quedaron firmes y ambos deberán cumplir las penas impuestas.