El exorcismo que estremeció a Santiago del Estero: la batalla de un sacerdote contra Belcebú
¿Qué llevó a un sacerdote a enfrentar al demonio en un exorcismo que duró dos semanas? Los detalles del caso que conmocionó a Santiago del Estero y las voces de quienes lo vivieron.
En febrero de 1984, la parroquia Cristo Rey de La Banda fue testigo de un hecho que trascendió lo religioso: el padre Pedro Fils Pierre enfrentó al demonio en un exorcismo que duró más de dos semanas. El caso de Liliana, una joven de 21 años de Clodomira, no solo marcó a la comunidad, sino que generó una ola de paranoia y movilizó a fieles de todo el país.
La fuerza de la oración se convirtió en el arma de un sacerdote que, según testigos, poseía un don especial para detectar el mal.
El día que el mal se hizo presente
Todo comenzó cuando un grupo de unas diez personas ingresó a la iglesia cargando a una mujer de contextura baja y delgada, que se lamentaba sin control. Al acercarse al altar, la joven comenzó a emitir sonidos guturales y maldiciones contra el sacerdote, mientras se arrastraba por el suelo ante la mirada atónita de los fieles.
El padre Pierre, con la autorización del obispo Jorge Gottau y del Vaticano, convocó a religiosas Doroteas, jóvenes carismáticos y al sacerdote belga Hermas de Bruijn para acompañarlo en la lucha espiritual.
¿Quién era Liliana?
Liliana, oriunda de Clodomira, había comenzado a sufrir pesadillas, alucinaciones y episodios violentos que alarmaron a su familia. Su carácter cambió, aparecieron convulsiones y una fuerza descomunal que nadie podía explicar. En el pueblo se decía: "Está poseída por el demonio".
Durante las sesiones, Liliana manifestaba una fuerza inexplicable y voces guturales en idiomas extraños, incluso arameo y dialectos haitianos. En un momento crucial, la entidad se identificó como Belcebú, señor de las moscas.
Repercusiones que cruzaron fronteras
El caso no solo fue un episodio religioso: fue un acontecimiento social que movilizó a toda la comunidad santiagueña. Héctor "Pupo" Sayago aseguró: "Como fue un hecho tan trascendental, salió en muchos medios nacionales y de otras provincias. Hasta Radiolandia en esos años". Su esposa, Elena Jozami, recordó: "Y cuando estábamos de vacaciones, hasta vimos una publicación en la revista Gente. En ese momento estábamos en Carlos Paz".
La paranoia se apoderó de la comunidad: cualquier hecho extraño era atribuido a posesiones demoníacas. "Incluso, venían muchas personas de otras partes, de otras provincias y él los ayudaba", agregó Sayago.
Testimonios que estremecen
Lucía "Luci" Ledesma, secretaria de Pierre durante años, reveló: "El padre era muy reservado en ese sentido. Nos pidió que seamos cautos y que no hablemos mucho al respecto. Pero él tenía un don especial, sentía cosas y tenía una gran fe".
Sayago también relató un episodio en Lourdes: "Le tocó atender una chica que era de Santiago, le decían 'La Peque'. Una noche tuvo un ataque tan fuerte que la trajeron a la parroquia. Un muchacho que era policía se acercó a saludar y ella le pegó un cachetazo tan fuerte que casi lo voltea".
El legado de Pierre sigue vigente en La Banda, donde el Colegio Secundario Presbítero Pedro Fils Pierre lleva su nombre. Los testimonios continúan revelando aristas desconocidas de su vida, y prometen más revelaciones en los próximos informes.