El fallo que no detiene la transformación: qué dice realmente la Justicia sobre los comedores escolares
¿El fallo de la Justicia frena la transformación de los comedores escolares en Entre Ríos? Una diputada provincial revela qué dice realmente la sentencia y qué queda vigente. Los detalles, acá.
La polémica por los comedores escolares en Entre Ríos tiene un capítulo judicial que muchos leyeron mal. La sentencia no anula la licitación ni vuelve al sistema anterior, pero abre la puerta a una discusión de fondo sobre el modelo de gestión.
La diputada provincial María Elena Romero (Juntos por Entre Ríos) salió a aclarar los alcances del fallo y defendió la centralización de desayunos y meriendas impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio. En su análisis, la decisión de la Justicia respalda la potestad del Poder Ejecutivo para organizar el Programa Alimentario Escolar y no ordena volver atrás.
¿Qué dice realmente el fallo?
Según la legisladora, el fallo no anula la licitación, no rescinde el contrato vigente ni impide el sistema centralizado. Por el contrario, reconoce que corresponde al Ejecutivo determinar mecanismos de adquisición, seleccionar productos dentro del marco legal, establecer menúes, definir proveedores y administrar los recursos.
Además, el fallo otorga valor probatorio a la documentación técnica presentada por la Provincia y considera acreditado que la centralización responde a un diagnóstico previo para mejorar la trazabilidad, el control y la homogeneidad de la prestación.
El origen de la transformación
Romero recordó que el diagnóstico estatal detectó que las compras descentralizadas dificultaban garantizar un estándar nutricional uniforme y que las auditorías encontraron irregularidades que derivaron en denuncias penales. “Cuando un sistema dificulta saber qué se compra, cuánto se paga y qué recibe cada estudiante, el Estado tiene la obligación de revisarlo”, afirmó.
La diputada también se refirió al polémico episodio de la compra de botellas de vino en una escuela de San José de Feliciano, aunque evitó pronunciarse sobre su veracidad. Consideró que el hecho debe tomarse con seriedad, sin generalizar ni estigmatizar a docentes, directivos, cocineras y trabajadores que sostienen las escuelas y comedores.
“No podemos pedirle a cada escuela que sea simultáneamente una institución educativa, una unidad de compras, un centro logístico y una oficina de control del gasto público”, sostuvo.
Los beneficios de la centralización
La centralización de desayunos y meriendas permite establecer criterios nutricionales comunes, definir previamente los productos, fortalecer la trazabilidad y mejorar el seguimiento de los recursos. También libera a directivos y docentes de tareas administrativas para que se concentren en enseñar y acompañar a los estudiantes.
Romero admitió que toda política pública debe ser discutida y corregida cuando sea necesario, pero advirtió que “una cosa es revisar, perfeccionar y adecuar una transformación y otra muy distinta es volver atrás sin considerar las razones que llevaron a impulsarla”.
La decisión política de Frigerio
La diputada destacó el coraje del gobernador para cambiar prácticas arraigadas y avanzar hacia un Estado con mayor capacidad de control. “La transparencia no se declama: se construye con decisiones concretas, controles y capacidad de corregir”, enfatizó.
El objetivo final, dijo, es garantizar que todos los gurises entrerrianos reciban una alimentación adecuada, con calidad, criterios nutricionales y controles efectivos, sin importar la escuela o la localidad.
“Cuando se trata de los recursos públicos, la transparencia no es una consigna. Y cuando se trata de alimentar a nuestros gurises, controlar cada peso tampoco es una opción: es una obligación”, concluyó.