El falso control en la ruta 5 que terminó con tres policías detenidos
¿Qué hacían tres policías de Salta en un control no autorizado? El hallazgo de casi un millón de pesos y los testimonios que complican a los imputados.
Un operativo que parecía de rutina se convirtió en un escándalo mayúsculo: tres efectivos de la Policía de Salta fueron detenidos tras ser sorprendidos pidiendo dinero a conductores en la ruta provincial 5.
La denuncia llegó por parte de los propios camioneros, que alertaron sobre un control no autorizado en el paraje Las Víboras, donde los uniformados habrían exigido sumas de dinero a cambio de no secuestrar la mercadería.
¿Qué encontraron los investigadores?
Cuando el personal policial llegó al lugar, confirmó que se trataba de oficiales en funciones, pero que el operativo no había sido avalado por ninguna autoridad competente. La situación escaló rápidamente a la Justicia.
La fiscal penal 1 de Anta, María Celeste García Pisacic, interina en la Delegación Las Lajitas, imputó de manera provisional a un hombre de 31 años y a dos mujeres de 26 y 36 años como coautores de los delitos de asociación ilícita y exacciones ilegales agravadas, en perjuicio de la Administración Pública.
Los cargos se basan en los artículos 210, 266, 267 y 268 del Código Penal, que contemplan penas severas para quienes abusen de su cargo para obtener beneficios económicos.
El dinero oculto que complica la situación
Durante un rastrillaje en la zona, los investigadores hallaron una bolsa con alrededor de un millón de pesos escondida dentro de un neumático. Además, se secuestraron otros montos de dinero en el móvil policial y entre las pertenencias de los imputados.
La causa también suma testimonios de conductores que aseguraron haber sido detenidos en el falso control y haber entregado dinero para evitar el secuestro de su carga. Estos relatos refuerzan la hipótesis de una maniobra sistemática.
Tras la audiencia de imputación, la Fiscalía solicitó al Juzgado de Garantías que los tres involucrados permanezcan detenidos mientras continúan las investigaciones para determinar si hay más víctimas o cómplices.
El caso sacudió a la fuerza policial salteña y generó un fuerte repudio en la comunidad, que exige medidas ejemplares contra el accionar ilegal de quienes debían proteger a los ciudadanos.