El Favaloro sumó un curso que hacía 10 años no llegaba a La Pampa
Médicos pampeanos volvieron a entrenarse en un protocolo internacional para atender a los heridos en la primera hora después de un accidente. El curso hacía una década que no se dictaba en la provincia y el cupo se agotó: quiénes lo trajeron y qué cambia en la guardia.
Dieciséis profesionales médicos pasaron tres jornadas completas dentro del Hospital de Complejidad Creciente Dr. René Favaloro para entrenarse en el manejo inicial del paciente politraumatizado. El curso ATLS (Advanced Trauma Life Support, o Soporte Vital Avanzado en Trauma) volvió a dictarse en la provincia después de una década de ausencia, con un cupo estricto que se cerró en 16 participantes.
La capacitación combina teoría y práctica intensiva y está diseñada por el Colegio Americano de Cirujanos para médicos y otros profesionales de la salud. La llegada del programa a territorio pampeano fue articulada por el médico emergentólogo Germán Gutiérrez Luna, jefe de servicio de la Guardia Central de Adultos del Favaloro, junto a la médica Natalia Fernández.
Qué se juega en la “hora de oro”
Gutiérrez Luna explicó en la Agencia Provincial de Noticias qué aporta el método: “El ATLS enseña un enfoque sistemático, rápido y seguro para la evaluación y el manejo inicial de los pacientes politraumatizados durante la hora posterior a un accidente, conocida mundialmente como la 'hora de oro'”.
El programa se imparte en más de 80 países a través de centros autorizados, hospitales universitarios y sociedades científicas. Esa red internacional permite estandarizar la atención médica, tanto en el ámbito prehospitalario como dentro del hospital.
Para el especialista, la vuelta del curso a La Pampa tiene un valor concreto: “Este encuentro, que hacía 10 años no se realizaba en la provincia, es fundamental para actualizar y unificar conceptos frente a emergencias complejas”.
Los tres ejes que se trabajaron
El objetivo central del ATLS es reducir la mortalidad y la morbilidad ligadas al trauma grave mediante un método seguro y estandarizado. Durante las tres jornadas, los profesionales profundizaron en tres ejes.
El primero es la unificación de criterios médicos: contar con un idioma común para que los equipos multidisciplinarios actúen de forma coordinada. El segundo apunta a optimizar la toma de decisiones, de modo de distinguir cuándo una derivación es urgente.
El tercero es la aplicación de una secuencia rigurosa de evaluación, pensada para identificar y tratar de inmediato las lesiones que ponen en riesgo la vida. Según detalló Gutiérrez Luna, esa regla de oro incluye acercar el control de la vía aérea con protección de la columna cervical, la respiración y ventilación asistida, la circulación y el control avanzado de hemorragias, la evaluación del déficit neurológico y del estado de conciencia, y la exposición completa con control ambiental para prevenir la hipotermia.