El femicida de Camila Vecchiarello dejó una carta: habla de "locura", se despide y apunta contra una institución
Apareció un mensaje atribuido al acusado por el femicidio de Camila Vecchiarello. Pide perdón, se despide de sus afectos y dispara contra una institución: lo que dejó escrito y por qué los investigadores lo analizan.
La investigación por el femicidio de Camila Vecchiarello, la joven de 26 años encontrada sin vida en Barreal, sumó un elemento que los pesquisas ahora analizan con lupa: un mensaje atribuido a Carlos Gonzalo Rivero, el acusado del crimen, en el que se despide de sus afectos, pide perdón y descarga su enojo contra el Instituto de Gendarmería.
El texto, de fuerte tono de despedida, arranca con un pedido de disculpas dirigido a su propia familia y a la de la víctima: “Solo quería decir perdón a mi familia y a la familia de Camila. Por todo”.
Más adelante, el propio acusado reconoce que esas disculpas llegan tarde. “Ya sé que es tarde para pedir disculpas, pero lo siento. Por todo me despido con el alma destrozada. Me ganó la locura de hacer algo que va a lastimar a muchas personas”, sostiene en el mensaje, según la transcripción que forma parte del expediente.
Instrucciones, agradecimientos y una expareja
En otro tramo, el escrito incluye indicaciones prácticas: el acusado deja datos sobre su teléfono, números de contacto y contraseñas para que el equipo sea entregado a su hermana.
También hay un párrafo dedicado a una expareja, identificada como Aylén Palermo, a quien agradece por haberlo escuchado y acompañado. “Te agradezco por todo. Gracias por escucharme siempre también. Te amo. Espero que tus sueños se cumplan siempre”, expresa.
La descarga contra Gendarmería
El mensaje no se limita a las despedidas. Hacia el final, Rivero apunta contra el Instituto de Gendarmería y cuestiona el trato que, según su versión, recibió una joven que “viene con sueños y logros”. Sostiene que desde la institución “le bajaron todo eso”.
“Hay tantas injusticias”, afirma antes de referirse otra vez al instituto con términos insultantes. En ese mismo pasaje deja un número telefónico y menciona a una persona.
Los investigadores analizan el contenido para reconstruir qué pasó antes y después de la muerte de Camila. Las expresiones del acusado son su propia versión de los hechos y deberán contrastarse con el resto de la evidencia reunida en la causa.
El expediente se investiga como femicidio, mientras la Fiscalía sigue juntando pruebas para establecer con precisión la secuencia que terminó con la vida de la joven en Barreal.