El femicidio de Cintia destapó una cifra que incomoda: solo el 15% de las víctimas había denunciado
El femicidio de Cintia en Metán destapó una cifra alarmante: solo el 15% de las víctimas había denunciado. ¿Qué falla en el sistema?
El asesinato de Cintia Díaz Orellana, la joven de 20 años de Metán, reabrió el debate sobre la violencia de género y expuso un dato escalofriante: únicamente el 15% de las víctimas había realizado una denuncia previa. La directora ejecutiva de la Fundación Mujeres x Mujeres, Florencia Sabaté, analizó el caso en Somos la Mañana y cuestionó las barreras que enfrentan las mujeres para acceder a la Justicia.
Sabaté no solo se detuvo en las estadísticas, sino que recordó que detrás de cada número hay una historia real. "Cintia era una mujer joven, más joven que yo, tenía un hijo de 4 años, era una chica que tenía toda su vida por delante", expresó durante la entrevista.
¿Por qué tan pocas denuncias?
Según los datos que maneja la fundación, entre el 1 de enero y el 31 de julio se registraron 145 femicidios en Argentina. De ese total, apenas el 15% de las víctimas había denunciado a su agresor. Para Sabaté, esta cifra obliga a mirar más allá de la decisión individual y preguntarse qué pasa con el acceso al sistema judicial.
"¿Por qué solo el 15% había hecho una denuncia?", planteó la referente, y remarcó que el 68% de esos crímenes ocurrió en el ámbito doméstico. Esto evidencia la complejidad de detectar y frenar situaciones de violencia que se desarrollan en espacios privados.
El mito de las falsas denuncias
La entrevista también abordó un tema que suele ocupar titulares: las falsas denuncias. Sabaté aseguró que entre 2023 y 2025 se relevaron cerca de 8,5 millones de causas judiciales y que solo el 0,09% correspondía a denuncias falsas. Cuestionó que este tema ocupe un lugar central en el debate mientras persisten los obstáculos para que las víctimas puedan recurrir a la Justicia.
Desfinanciamiento y menos protección
La directora de Mujeres x Mujeres vinculó la problemática con las políticas públicas. Hizo referencia al Programa Acompañar, que brinda apoyo económico a mujeres y personas LGBTI+ en situación de violencia de género, y al Programa Patrocinar, relacionado con el acceso al patrocinio jurídico para víctimas de abuso sexual. Según sostuvo, el desfinanciamiento de estas herramientas se traduce en una menor protección para quienes necesitan salir de contextos violentos.
La ESI como herramienta de prevención
Sabaté consideró que la respuesta no puede aparecer solo cuando la violencia llega a sus consecuencias más graves. Por eso, destacó la necesidad de fortalecer la prevención y la educación. "Es un tiempo que nos convoca a acuerparnos, a pensarnos, a volver a las bases, a volver a la alfabetización, a pensar la importancia de la ESI", señaló.
También planteó la necesidad de analizar dónde aparecen las distintas formas de violencia y construir una sociedad en la que las mujeres puedan ejercer sus derechos y sentirse protegidas.
Un caso que trasciende Salta
Desde Tucumán, Sabaté aseguró que el femicidio de Cintia no impactó solamente en Metán y Salta, sino también entre organizaciones y mujeres de otras provincias del norte argentino. La referente consideró además que América Latina atraviesa un escenario de fuerte discusión en torno a las políticas de género y los derechos conquistados.
El femicidio de Cintia volvió así a abrir un debate que excede la investigación judicial del caso: cómo prevenir la violencia, qué herramientas tienen las víctimas para pedir ayuda y qué respuesta reciben cuando deciden hacerlo.