El femicidio de Daniela Guantay llegó a la Corte Suprema y los condenados recibieron una noticia que no esperaban
Los abogados de Urzagaste y Agüero jugaron su última carta en la Corte Suprema para revertir la perpetua por el femicidio de Daniela Guantay. La respuesta de los jueces Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti selló el final del caso.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la prisión perpetua de Griselda Maricel Urzagaste y Carlos Agüero por el femicidio de Daniela Guantay, cometido en 2017 en la ciudad de Salta. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron los recursos presentados por las defensas.
El máximo tribunal fundamentó su decisión en que la presentación defensiva no lograba refutar todos y cada uno de los fundamentos de la sentencia condenatoria. De esa manera, la perpetua quedó confirmada de manera definitiva.
Qué pasó la noche del crimen
De acuerdo con lo que se probó en el expediente judicial, entre la noche del jueves 2 y la madrugada del viernes 3 de marzo de 2017, Daniela Guantay fue trasladada a una vivienda ubicada en el barrio 17 de Octubre de la capital salteña, propiedad de Juan Reynaldo Álvarez.
Allí, la joven —que se encontraba bajo los efectos de estupefacientes— fue atada a una silla con las manos hacia atrás. Sus captores le reclamaban por una supuesta sustracción de droga.
En el lugar estuvieron presentes Carlos Alfredo “Chury” Agüero, Norberto “Chiqui” Silvestre, Julio César Monasterio, Juan Reynaldo “El Viejo” Álvarez, Griselda Urzagaste y una joven que en ese momento era menor de edad.
La víctima fue agredida físicamente, sometida a abusos sexuales y sufrió la amputación de sus manos. Sus restos fueron abandonados después en las inmediaciones de un río.
La cadena de condenas que terminó en la Corte
El 27 de febrero de 2020, la Sala VII del Tribunal de Juicio de Salta condenó a Agüero, Silvestre, Monasterio, Álvarez y Urzagaste a prisión perpetua. Los jueces los consideraron coautores del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género, por haber sido perpetrado con ensañamiento y por el concurso premeditado de dos o más personas, con el agravante de la participación de una menor de edad.
La adolescente involucrada fue declarada penalmente responsable. En junio de 2024, la Sala I del Tribunal de Impugnación confirmó la decisión. Al año siguiente, la Corte de Justicia de Salta hizo lo mismo.
Las defensas de Urzagaste y Agüero intentaron un último recurso extraordinario ante la Corte Suprema. La presentación fue rechazada y la condena a prisión perpetua quedó firme.