El femicidio de Érika Álvarez llega a juicio: las pruebas que apuntan a Felipe "Militar" Sosa
El femicidio de Érika Álvarez llega al debate oral y la Fiscalía ya tiene armada la lista de pruebas contra Felipe "Militar" Sosa. Hay un testimonio y un material hallado en su casa que serán clave, pero la defensa prepara su propia versión.
El caso por el femicidio de Érika Álvarez avanzará hacia el debate oral. Felipe "Militar" Sosa es el único imputado como autor del crimen y la Fiscalía ya definió con qué evidencias intentará sostener la acusación en el tribunal.
La presentación estuvo a cargo de Pedro Gallo, representante del Ministerio Público Fiscal, tras ocho meses de investigación y el trabajo conjunto de cuatro fiscales. Su estrategia se apoya en un conjunto de pruebas que combina testimonios, registros tecnológicos y pericias biológicas.
El recorrido de Érika y las cámaras
Uno de los pilares de la acusación es el testimonio del conductor de Uber que trasladó a Érika desde su domicilio hasta la vivienda del acusado, en Yerba Buena. Esa declaración se complementa con las imágenes captadas por las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones del lugar.
Los teléfonos y la madrugada del hecho
Los investigadores analizaron las comunicaciones telefónicas que Sosa realizó desde las 7 de la mañana del día del hecho. También revisaron los mensajes y llamadas que intercambió con Nicolás Navarro Flores, la única persona condenada hasta el momento en la causa.
Otro de los puntos centrales serán las muestras biológicas obtenidas del cuerpo de la víctima que, según la investigación, corresponden al imputado.
Los testimonios del entorno
La Fiscalía sumará las declaraciones de personas cercanas a Sosa que aportaron información sobre lo ocurrido después de la muerte de la joven. Una de ellas es Justina Gordillo, ex pareja del acusado, quien sostuvo que recibió una llamada en la que Sosa le habría reconocido que se había metido en un grave problema.
A ese testimonio se agrega el de Navarro Flores, quien aseguró que el imputado le comunicó que había cometido una equivocación y le pidió ayuda para ocultar el cuerpo y otras evidencias.
Los investigadores también consideran relevantes las bolsas y cintas de embalar halladas en la vivienda de Sosa, por sus similitudes con los materiales usados para sujetar y ocultar el cadáver de Érika.
Denuncias previas y movimientos posteriores
La acusación incorporará las denuncias anteriores por violencia de género contra el imputado, las declaraciones de familiares que lo describieron como una persona agresiva y el análisis de sus movimientos en los días posteriores al crimen.
Con todo ese material, Gallo buscará reconstruir lo sucedido y establecer la participación que le atribuye a Sosa en la muerte de la joven.
La estrategia de la defensa
El abogado defensor Marcelo Cosiansi prepara una línea centrada en cuestionar las conclusiones de la investigación y en ofrecer otra lectura de los elementos reunidos. Uno de sus argumentos principales se apoyará en los informes de tres peritos de parte que analizaron los estudios oficiales y les formularon objeciones.
La defensa también convocará a testigos para declarar sobre la personalidad del acusado y presentará documentación destinada a acreditar que Gordillo realizaba actividades laborales para las empresas de Sosa.
Además, buscará refutar la sospecha de que el imputado intentó escapar de Tucumán después de la muerte de Érika. Según la postura defensiva, los desplazamientos cuestionados por los investigadores correspondían a un viaje de vacaciones y no a una maniobra para eludir la acción de la Justicia.
Quiénes integrarán el tribunal
El juicio estará a cargo de un tribunal integrado por Gonzalo Ortega, que ejercerá la presidencia, María Valeria Mibelli y Eliana Gómez Moreira. Los magistrados deberán examinar las pruebas, escuchar a los testigos y evaluar los argumentos de ambas partes para determinar si existen elementos suficientes para atribuir responsabilidad penal a Sosa.
La Fiscalía sostiene que las evidencias respaldan su acusación, pero su presentación no implica una condena anticipada: la responsabilidad del imputado deberá resolverse en la sentencia que se dicte al finalizar el debate oral.