El FEPA volvió a la Vieja Usina con una segunda edición que mezcló humor y música: el detalle que marcó la noche
El FEPA reunió otra vez a artistas locales en la Vieja Usina de Paraná, con una banda que ya se ganó un lugar propio en el festival y una noche que promete repetirse.
La segunda edición del Festival de Espectáculos para Adultos (FEPA) se llevó a cabo en la Vieja Usina de Paraná con una propuesta que combinó stand up, teatro y música en vivo. La cita, que comenzó a las 20:30, reunió a artistas locales y a un público que colmó el espacio cultural de la capital entrerriana.
La apertura estuvo a cargo de Minitah! Stand Up, que subió al escenario acompañada por Rosita Pizetta, figura vinculada al ámbito teatral. Luego fue el turno de la música: la banda Simón Smog, que ya había participado de la primera edición, volvió a ser parte de la grilla.
Una banda que ya es parte del festival
María Luz Gómez, integrante de la organización y también ligada al conjunto musical, contó en diálogo con Elonce que la agrupación repitió por segundo año consecutivo. “Ellos son como la banda del festival”, destacó.
Simón Smog, que está por cumplir su primer año de vida, está integrada por Pablo Roldán, Alejandro Waigel, Mauro Riso y Lucas Oviedo, más Pirincho Gamboggi en batería, Tomás Funes en trompeta y Lautaro Rodríguez en saxo alto. Los músicos contaron que durante este tiempo no pararon de tocar: “Somos una banda que suena casi todos los fines de semana en bares. Hacemos nuestros propios recitales y hace un año que no paramos”.
La formación se destaca por el peso de los instrumentos de viento. “Construimos también con otros vientos, entonces armamos una línea que suena interesante y es lindo trabajar en todos esos detalles”, señaló uno de los saxofonistas.
Ska, jazz y una invitación a bailar
El repertorio es mayormente instrumental, aunque suelen sumar cantantes invitados. En esta oportunidad, Maxi Boyero se subió al escenario para interpretar dos canciones junto a la banda.
Los músicos explicaron que toman elementos del jazz y los adaptan a un formato más dinámico. “Traemos un poquito del jazz, lo adaptamos a esa métrica un poco más bailable”, dijeron antes de presentarse.
En la previa, los integrantes remarcaron el trabajo para llegar en condiciones: “Hicimos lo que hay que hacer: estudiar, estar al pie del cañón y ensayar. Todo lo que está de nuestro lado está hecho”. Así, el FEPA volvió a convertir a la Vieja Usina en un punto de encuentro para distintas expresiones artísticas.