El festejo del Día del Niño que se multiplicó por tres en Campo Quijano
¿Cómo hizo Campo Quijano para reunir a más de 3.000 chicos en un solo festejo? La respuesta está en la descentralización y en una decisión que marcó la diferencia.
Más de 3.000 chicos dijeron presente en los tres festejos por el Día del Niño que el municipio de Campo Quijano organizó en distintos puntos del departamento. La apuesta por descentralizar la celebración dio sus frutos y la convocatoria superó las expectativas.
La gestión del intendente Lino Yonar decidió este año repartir las actividades en tres escenarios: la Plaza 8 de Diciembre de La Silleta, el Patio Gastronómico de Campo Quijano y la Plaza Inti de Villa del Sol. La idea fue clara: acercar la fiesta a cada rincón y que ninguna familia se quedara afuera por la distancia o por los costos.
¿Qué hubo en cada jornada?
Durante los tres encuentros, los más pequeños disfrutaron de juegos, chocolatada, regalos, sorteos y actividades recreativas. El broche de oro lo puso el espectáculo de Carlitos Melián, que hizo reír y cantar a grandes y chicos.
Todas las propuestas fueron con acceso libre y gratuito, lo que permitió que vecinos de distintos barrios y localidades pudieran sumarse sin excusas. Según el balance oficial, la participación fue notable y se notó el esfuerzo por llegar a cada sector.
La logística no fue menor: el despliegue de equipos municipales y tareas de coordinación estuvieron a la altura de semejante movida. Pero el detalle que más llamó la atención fue la Plaza Inti de Villa del Sol, un espacio recuperado e inaugurado durante la actual gestión y que por primera vez fue sede de la celebración.
“Que ningún chico se quedara afuera”
El intendente Yonar no ocultó su satisfacción al hacer un balance de las actividades. “Tomamos la decisión de hacer tres festejos porque queríamos acercarnos a nuestra gente y que ningún chico se quedara afuera. Sabemos que para muchas familias hoy no es fácil”, expresó.
Con esta iniciativa, Campo Quijano marcó un precedente en la forma de celebrar el Día del Niño, apostando a la cercanía y a la inclusión. La respuesta de la comunidad fue contundente y dejó en claro que la descentralización llegó para quedarse.