El festejo que sanó heridas: la emotiva tarde de juegos y afecto para los chicos de Tupá Rendá
¿Cómo se celebra el Día de las Infancias cuando el hogar no es el tradicional? La emotiva jornada de los chicos de Tupá Rendá y el profundo significado de la contención afectiva.
Una tarde de juegos, pintura y regalos transformó la rutina de casi 20 niños, niñas y adolescentes que viven en los dos hogares de la Fundación Tupá Rendá en Posadas. La jornada, organizada por voluntarios, buscó devolverles una infancia plena.
La cita comenzó al caer la tarde con canciones, carreras de bolsas, un castillo inflable y una mesa de dibujo y maquillaje artístico. Para estos chicos, que están separados de sus familias por distintas circunstancias, la propuesta significó mucho más que un simple entretenimiento: un espacio donde el cuidado y la contención no faltan.
¿Qué significa familia?
La presidenta de la Fundación, Neni Valdez, dialogó con PRIMERA EDICIÓN en medio de los festejos y reflexionó sobre el concepto de familia. "Estamos muy acostumbrados a que familia sea mamá, papá, hijitos. Y en realidad hay distintos perfiles, yo creo que familia es el grupo pequeño de contención afectiva primaria, o sea, el más cercano", aseguró.
Para Valdez, esta fecha se transforma en "un mes bastante agitado" porque nunca faltan manos voluntarias que quieran acercarles un presente o una tarde de juegos. Pero destacó que el punto de partida es "el derecho a jugar, a ser niños", un derecho que en estos chicos cobra otra importancia.
Restituir derechos, una tarea diaria
"Son niños que están solos, que la vida no les mimó desde el nacimiento, sino que nacieron en un contexto bastante doloroso", explicó Valdez. Por eso, relacionó esta jornada con el trabajo de restitución de derechos que realizan a diario en los dos hogares.
"Ellos están celebrando su día con mucho afecto en su entorno, que es lo que la vida en sus orígenes no les dio", valoró la referente. Y aunque el trabajo diario no pretende reemplazar una familia de origen, sostuvo que "tratamos de que la convivencia sea lo más parecida posible a una familia, y esa gran familia está formada por muchos voluntarios y colaboradores".
Natalia Espinoza, cuidadora del Hogar Padre Mugica, coincidió en que una jornada como la de ayer "es una forma de que los niños, a pesar de que están acá, tienen un día especial para ellos, para compartir, disfrutar y sentirse queridos, escuchados". Para ella, "esto es como una curita al alma para ellos. Se sienten especiales porque es algo que está hecho para ellos".
Una devolución que llena el alma
Según Valdez, la devolución de los chicos es "invalorable. Es cierto que uno da un poco de afecto y recibe un millón. Un millón de abrazos, un millón de besos, un millón de atenciones, un millón de demostración de cariño y algo muy fundamental, uno se siente como que la vida de uno sirve para algo", resumió.
La presidenta de Tupá Rendá insistió en que el trabajo de servicio que hay detrás de cada hogar es lo que la sostiene: "Si sirve para ayudar a un niño a ser feliz, yo creo que es la felicidad plena. Es la paz que uno logra en su interior", aseguró. Espinoza, por su parte, consideró que "es lindo hacer algo por ellos pensando en el futuro, para que puedan tener lindos recuerdos".
Una red de voluntarios que no descansa
La agenda de actividades de este mes es posible gracias a la red de colaboradores. "Tenemos un equipo de colaboradores que es la sociedad de pie, que realmente es una sociedad muy presente", destacó Valdez.
Mariana Novisky fue una de las voluntarias que se acercó con su hija. Contó que la iniciativa es del grupo de jóvenes Crecer, que la organiza cada año. "En estos tiempos la presencia de un adulto, de un joven para un niño, más con las características de algunos que tienen unas historias muy difíciles, hace que se sientan amados", aseguró.
Además, el grupo de voluntarios juntó elementos de higiene y limpieza para donar. "Están muy felices, porque es muy diversa la propuesta. Hay juegos, también hay chicos que están dibujando, pintando, porque todos son diferentes y necesitan distintas actividades", indicó Novisky.
Para cerrar, Valdez agregó que todas las actividades están pensadas específicamente para los chicos de Tupá Rendá: "Tienen salidas, festejos, donaciones que siempre se centran en el bienestar, la contención y el cuidado de ellos. Así se sienten parte de un entorno lleno de afecto para con ellos. Y eso a ellos les hace bien", finalizó.