El festival de cine que transformó a Caá Catí: 300 chicos rurales, 12 escuelas y un lema que invita a soñar
¿Sabías que un pequeño pueblo de Corrientes se llena de magia cada año? 300 estudiantes, 12 escuelas y un festival que emociona. Conocé los detalles de esta edición que unió cine, cultura y comunidad.
Con la presencia de más de 300 estudiantes provenientes de 12 escuelas rurales de toda la provincia, Caá Catí se convirtió en el epicentro del cine comunitario. La duodécima edición del Festival Regional de Cine Rural no solo proyectó producciones locales, sino que celebró la cultura y el esfuerzo colectivo.
Durante cinco horas, el público disfrutó de seis bloques de proyecciones que incluyeron ficciones, documentales, animaciones y piezas experimentales. Las obras llegaron desde Corrientes, Chaco, Misiones y Paraguay, mostrando la diversidad y el talento de la región.
Un lema que moviliza
Bajo el lema “Cháke mitârusu oku’e” (Ojo, jóvenes en movimiento), la jornada combinó cine con música, danza y un almuerzo compartido. Los asistentes fueron recibidos con tortas fritas y mate cosido, creando un ambiente de fiesta y hermandad.
El acto inaugural contó con la presencia de Lourdes Sánchez, presidenta del Instituto de Cultura; Jorge Omar Mesa, ministro de Obras y Servicios Públicos; y Selmar Meza, intendente municipal. Todos destacaron el valor del festival para las comunidades educativas y la producción audiovisual local.
Alianza internacional
En esta edición se oficializó la alianza entre Km0 Polo Cultural de los Esteros y Aldeas, el proyecto de cine comunitario de Scholas Occurrentes, impulsado por el papa Francisco. Este acuerdo abrirá las puertas a una red internacional de experiencias de cine comunitario, potenciando el alcance del festival.
El festival nació de la mano de René Oviedo, comunicador del INTA, quien falleció hace algunos años. Hoy, un grupo de realizadores audiovisuales continúa su legado, organizando el evento de manera autogestionada con el apoyo de más de 30 voluntarios.
El esfuerzo de las escuelas
Las escuelas participantes trabajan durante todo el año en la producción de sus cortometrajes, que reflejan historias, costumbres y problemáticas de sus comunidades. Para llegar a Caá Catí, docentes, padres y estudiantes autogestionan el transporte, demostrando un compromiso admirable.
Las proyecciones se realizaron en un galpón acondicionado especialmente por el equipo de arte, perteneciente a la Cooperativa Textil Virgen del Rosario. La jornada también contó con las actuaciones de Sole Villalba y su conjunto, Los Hermanitos Galarza, el ballet Raíces Vivas y la Escuela Municipal de Danzas de Caá Catí.
Desde la organización, agradecieron a las 12 escuelas, estudiantes, docentes, familias, a la Municipalidad de Caá Catí y a todos los que hicieron posible esta nueva edición. El festival sigue creciendo, consolidándose como un espacio donde las comunidades rurales pueden contar sus propias historias.