El festival que cambió de barrio: lo que se vivió puertas adentro del Bandera
El Bandera estrenó sede en la zona sur y miles de rosarinos se movieron entre cuatro escenarios: la previa, los shows locales y el operativo para llegar a tiempo a cada set. Lo que dejó el cambio de predio en el ánimo del público.
El Festival Bandera volvió a sonar en Rosario y esta vez lo hizo en un escenario distinto: por primera vez, el evento se mudó al parque Estación Central Córdoba, en la zona sur de la ciudad. La jornada, que arrancó pasadas las 15.30, reunió a miles de personas en las inmediaciones de 27 de Febrero y Buenos Aires.
Después de una semana de lluvias intermitentes, el sábado el clima dio una tregua. El cielo se mantuvo nublado, corrió brisa y por momentos el sol asomó entre las nubes, suficiente para que el público se animara a vivir la previa al aire libre.
Una previa que se disfrutó desde temprano
La fila avanzaba de manera constante hacia el ingreso, pero la espera también se disfrutaba en la plaza Ernesto "Che" Guevara, donde muchos aprovechaban para tomar un fernet o una cerveza antes de entrar. Varios llegaban con cronogramas personalizados para no perderse a sus artistas favoritos y moverse con precisión entre escenarios.
Entre los nombres más mencionados aparecieron Zoe Gotusso, YSY A, Dillom, El Mató a un Policía Motorizado, Las Pastillas del Abuelo, Guasones, Autos Robados, Peces Raros, Marilina Bertoldi, Bandalos Chinos, El Zar y Javiera Mena. También se repetían las remeras de La Vela Puerca y las gorras con la imagen del Indio Solari, que muchos llevaron como homenaje tras su fallecimiento.
El desafío de una sede nueva
La organización había compartido días antes un mapa del predio para que los asistentes pudieran orientarse. El cambio de sede fue uno de los temas de la jornada entre quienes ya conocían el festival de ediciones anteriores.
Meli, de 35 años, había ido a tres ediciones junto a una amiga y destacó las dimensiones del espacio: “Me parece más grande y más cómodo. Somos de zona sur y nos queda cerca, pero a la vez estamos como alejadas”, contó. Otra asistente coincidió: “Ya vine acá a ver Airbag y lo mejor que pudo hacer Rosario es poner este espacio a disposición. Es cómodo, amplio, fácil para llegar rapidísimo e irse”.
La distribución de los cuatro escenarios —Norte, Sur, Bandera y Rosario— obligó a calcular tiempos. Los dos primeros, los de mayor tamaño, estaban separados de los otros dos por una gran valla; del otro lado, dentro del estadio Gabino Sosa, funcionaban Rosario y Bandera. Mientras un artista tocaba en el Norte, en el Sur ya se preparaba la siguiente presentación.
No todo pasaba frente a los escenarios. Como en otras ediciones, abundaron las lonitas en el suelo para escuchar desde cierta distancia, y hubo espacios de relax con puffs y conexión a internet. “Una Heineken con hielo y un fernecito, tomando algo para arrancar la jornada”, relataban dos hermanas rosarinas mientras recorrían el predio. Las barras, distribuidas en distintos sectores, tuvieron movimiento desde temprano.
La escena local, protagonista
Uno de los sellos del festival es la apuesta por la escena musical rosarina, y que uno de los escenarios lleve el nombre de la ciudad no es un detalle menor. Por allí pasaron varios artistas locales de la grilla, aunque la presencia rosarina también se sintió en el escenario Bandera.
La tarde tomó color local con Alejo a las 15.05 en el escenario Bandera. Media hora después, Pablikoman & TFT llevaron su propuesta al escenario Rosario. A las 16.20 fue el turno de AMIRA con su funk, y a las 17.10 llegó Vandera.
Ya entrada la noche, la atención se trasladó al escenario Bandera con Caliope Family, una de las bandas más esperadas. Formado en 2017, el grupo rosarino se consolidó como referencia del género urbano en la ciudad. “Queremos ver a Caliope, que son rosarinos, los seguimos siempre. Soy artista y en algún momento me gustaría tocar acá con banda, por eso me encanta que traigan artistas locales”, dijo Nara, artista rosarina que esperaba el show junto a su novio.
Los esperados y la cuota internacional
Zoe Gotusso, la artista cordobesa, abrió la tarde en su tercera presentación en el festival. También pasaron El Mató a un Policía Motorizado, Dillom, Guasones y Las Pastillas del Abuelo, mientras que YSY A tuvo su debut en el evento.
A las 18.30, Nuestro Romance armó uno de los primeros pogos de la jornada en el escenario Rosario. Con su estilo que lleva canciones románticas de Chayanne, Cristian Castro, Ricky Martin y Luis Miguel al terreno del rock, la banda hizo saltar al público al ritmo de “Somos los piratas” y “Cómo Alí”.
La programación internacional comenzó con Aterciopelados a las 17.30 en el escenario Sur. Andrea, de 47 años, había llegado especialmente para ver a la banda colombiana: “Estoy llorando, me encantan. Es increíble que el Festi traiga bandas internacionales. Me marcó toda mi adolescencia y siempre me sentí representada y reflejada con Andrea Echeverri”.
Con artistas que regresaron, debuts, propuestas locales y nombres de distintos países, el Bandera volvió a reunir una grilla diversa. A pesar del cambio de sede, la convocatoria reafirmó su lugar entre los grandes eventos musicales de Rosario.
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