El fin de las pensiones vitalicias: Frigerio y Aluani, primeros alcanzados
La reforma no toca los beneficios ya otorgados, pero hay un detalle que cambia todo para los actuales mandatarios. ¿Cuál es el gesto que Frigerio y Aluani están dispuestos a hacer?
La Cámara de Diputados de Entre Ríos tratará este miércoles la derogación de la Ley N.º 4.506, que desde 1965 otorga una pensión vitalicia a gobernadores y vicegobernadores. La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo en enero de 2024, busca eliminar un privilegio que el propio gobernador Rogelio Frigerio consideró desactualizado y contrario a la ética pública.
Si la reforma completa el trámite legislativo, Frigerio y la vicegobernadora Alicia Aluani se convertirán en las primeras máximas autoridades provinciales cuyos mandatos quedarán alcanzados por la eliminación del beneficio. Ambos acompañaron el proyecto desde su presentación.
Un régimen de hace más de seis décadas
La Ley N.º 4.506 establecía para los exgobernadores y exvicegobernadores un ingreso equivalente al 75% de la remuneración del cargo. El proyecto enviado por Frigerio propone derogarla por completo, argumentando que las razones históricas que la justificaron ya no tienen vigencia y que su permanencia choca con los principios de igualdad y transparencia.
En el mensaje a la Legislatura, el Ejecutivo definió estas prestaciones como un régimen especial cuya continuidad debía ser revisada.
Más de dos años de debate
El recorrido legislativo fue más largo de lo esperado. Diputados dio media sanción en abril de 2024, pero el Senado introdujo modificaciones: eliminó el artículo sobre causales de caducidad, dejando la reforma proyectada hacia el futuro y sin afectar beneficios ya concedidos. Con esos cambios, la iniciativa volvió a Diputados para su tratamiento final.
Una señal en el ordenamiento previsional
Frigerio había vinculado la eliminación de esta pensión con el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia. Sostuvo que, ante la magnitud del problema, correspondía que las máximas autoridades dieran el primer gesto de ajuste.
El impacto económico inmediato será acotado: se trata de evitar dos futuras pensiones. El verdadero alcance es institucional: eliminar un régimen especial y sentar un precedente para quienes ocupen esos cargos en el futuro.