El fin de una era industrial en Argentina: la histórica fábrica que apagó sus hornos y ahora produce en China
Durante más de 80 años fue un ícono de la industria nacional, pero una avalancha de importaciones y contrabando la obligó a cambiar para siempre. ¿Cómo sobrevive una fábrica histórica después de apagar sus hornos y despedir a la mayoría de sus trabajadores?
Una de las industrias más emblemáticas del país, la única fábrica de termos de vidrio de América, se vio forzada a un giro radical. Lumilagro, con más de ocho décadas de historia, despidió a la mayoría de su plantel y trasladó gran parte de su producción a Asia, en un golpe duro para la manufactura local.
Fundada en 1941 por cuatro familias, la empresa fue durante décadas un símbolo de la industria nacional. Sin embargo, el año 2024 marcó un punto de no retorno: los hornos donde se fabricaban las tradicionales ampollas de vidrio en su planta de Tortuguitas se apagaron definitivamente.
¿Qué llevó al cierre de la producción histórica?
Martín Nadler, director ejecutivo de la compañía, admitió que nunca imaginó este desenlace, pese a haber superado numerosas crisis económicas. El detonante, según explicó, fue la combinación de una caída del 50% en las ventas, el ingreso masivo de productos importados y el avance del contrabando.
“En el país se consumen alrededor de cuatro millones de termos al año y una cifra similar ingresa desde Paraguay”, afirmó Nadler, ilustrando la magnitud del problema que enfrenta la industria local.
El costo humano de la reestructuración
El impacto en el empleo fue severo. En su momento de mayor esplendor, en 2013, Lumilagro daba trabajo a 300 empleados directos y 50 indirectos. Para 2022, la cifra ya había bajado a 220 trabajadores. Pero los últimos dos años fueron los más críticos.
Un proceso de retiros voluntarios redujo la plantilla a apenas 50 empleados directos y otros 50 indirectos, lo que significa que 170 puestos de trabajo se perdieron en este periodo.
La nueva estrategia: fabricar en China y abrir tiendas propias
Ante la imposibilidad de competir, la empresa tomó una decisión drástica. Hace cuatro años comenzó a fabricar en China su modelo Luminox Pampa, diseñado para el mercado global. Esta movida, según la compañía, les permitió mejorar la escala y reducir costos en aproximadamente un 15%.
Hoy, los componentes de vidrio se importan desde India y Vietnam, y los termos de acero se producen en China. La planta argentina no cerró por completo, pero su rol cambió: ahora se dedica al ensamblado final, la personalización y una fabricación muy limitada.
Mirando al futuro, Lumilagro planea abrir su primera tienda propia en el shopping OH Buenos Aires, como puntapié inicial de un plan para inaugurar 15 locales en distintas ciudades hacia 2030. Paralelamente, busca expandir sus exportaciones a mercados como Estados Unidos, Chile y varios países de Europa.