El financista que prometía dólares y terminó detenido: la estafa que involucra a un BMW y 130 mil dólares
El financista que saltó a la fama por Cofyrco ahora enfrenta tres denuncias por estafa. ¿Cómo logró engañar a sus víctimas y qué pasó con el BMW que nunca se vendió?
Un financista rosarino, conocido por su paso por la cuestionada financiera Cofyrco, volvió a quedar en el centro de la tormenta. Esta vez, las víctimas son tres personas que confiaron en él y terminaron perdiendo más de 130 mil dólares. La fiscal Georgina Pairoli le imputó dos hechos de estafa y uno de estelionato, y aunque pasó una noche detenido, recuperó la libertad tras pagar una fianza de 150 mil dólares.
El BMW que nunca se vendió
Todo comenzó a fines de 2024, cuando la dueña de la empresa Lindor SA recibió un mensaje de Instagram de un tal “Paco” —luego identificado como Jerónimo Gianello—, quien decía haber comprado un BMW de la firma. El problema: la empresa nunca ordenó la venta. Lo que sí había hecho era encargarle un service mecánico a Guido Garay, un hombre de confianza, pero con excusas y evasivas, nunca devolvió el auto.
Ante la situación, los directivos se reunieron con Gianello, quien confirmó que había actuado por instrucciones de Garay, quien se presentó como apoderado de la empresa. La transacción se cerró en 28 mil dólares y se firmó un boleto de compraventa. Cuando confrontaron a Garay, negó la venta y se negó a devolver el vehículo. La empresaria lo denunció penalmente.
El inversor que nunca recuperó su capital
Otro caso que salió a la luz es el de un inversor que le entregó 50 mil dólares a Garay para inversiones financieras, una relación que venía desde la época de Cofyrco. La víctima, que conoció a Garay a través de Patricio Carey, tenía buena relación con el financista. Sin embargo, en 2022, los pagos de intereses se cortaron y el capital quedó retenido.
Garay respondía con evasivas, diciendo que los intereses se capitalizaban. Ante la presión, firmó un pagaré por 100 mil dólares, pero la fiscal sostuvo que “esto no implicó la restitución efectiva del capital, sino que tenía la única finalidad de dilatar el cumplimiento de la obligación”. La víctima perdió todo contacto con el imputado.
La ahorrista que confió en la caja de seguridad
El tercer caso involucra a una ahorrista que contactó a Garay en abril de 2022 para cambiar divisas, por recomendación de una persona de confianza. Garay la recibió en sus oficinas del Palacio Minetti y luego en calle Santa Fe al 1300. La mujer le entregó diversas sumas en dólares, que él prometió custodiar. Además, le ofreció usar su propia caja de seguridad para resguardar parte del dinero, lo que reforzó la confianza de la víctima.
En 2023, Garay reconoció tener 3.995 dólares en un plazo fijo a nombre de la mujer, cifra que luego aumentó a 52 mil dólares. Pero ante los reclamos, volvió a las evasivas y firmó un pagaré que nunca cumplió. La ahorrista, patrocinada por los abogados Pablo Bedouret y Bárbara Reynoso, también lo denunció penalmente.