El fiscal Burella Acevedo reveló el dato que complica al nuevo sistema acusatorio en Corrientes
El nuevo sistema acusatorio ya rige en Corrientes y el fiscal Burella Acevedo lo respalda. Pero hay un número que, según él, pone en riesgo la reforma: los 35 agentes del MPF no alcanzan.
La Justicia Federal de Corrientes transita un cambio de fondo: desde el 1 de diciembre de 2025 rige para los delitos cometidos a partir de esa fecha el nuevo Código Procesal Penal Federal, mientras que los hechos ocurridos hasta el 30 de noviembre de 2025 siguen tramitando bajo el viejo sistema mixto. El fiscal de Cámara Federal Marcelo Burella Acevedo advirtió que esa convivencia entre ambos modelos implica «muchísimo más trabajo» y exige ajustes presupuestarios urgentes.
En diálogo con Radio Sudamericana, el funcionario aclaró primero un punto que circuló como versión: su cargo no desapareció con la reforma. Lo que cambió, explicó, es la lógica de la investigación.
Qué cambia con el fiscal del caso
El nuevo esquema elimina la fragmentación por instancias: ya no intervienen distintos fiscales según la etapa del expediente. Ahora un solo «fiscal del caso» toma las diligencias iniciales, formaliza la imputación y sostiene la acusación hasta el juicio oral, donde formula los alegatos y pide absolución o condena.
Esa centralización obliga a una presencia permanente en las audiencias orales. Burella Acevedo lo graficó con una pregunta: «¿Cómo una persona va a estar en dos lugares o tres lugares al mismo tiempo? No puede, es imposible». En ese contexto, ponderó el rol de los auxiliares fiscales para mantener operativo el fuero.
Los 35 agentes que no alcanzan
En la sede capitalina de Corrientes, el Ministerio Público Fiscal (MPF) cuenta hoy con 35 personas: cinco fiscales, 12 funcionarios con rango de auxiliares fiscales y personal administrativo. Para Burella Acevedo, esa dotación no alcanzará a futuro para afrontar la demanda procesal de la región.
Por eso sostuvo que provincias como Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa deberán impulsar iniciativas legislativas de fortalecimiento institucional, tomando como referencia el precedente de Santa Fe y Rosario, donde se crearon nuevas fiscalías enfocadas en la delincuencia organizada.
A la falta de cargos se suma una traba burocrática: hay profesionales de amplia trayectoria en el Poder Judicial interesados en pasarse al MPF, pero la falta de mecanismos eficaces para reconocer antigüedad, regímenes laborales y conceptos salariales frena los traslados. Esa demora arriesga la pérdida de capacitación específica en materia penal. «Muchas veces en nuestro país la burocracia nos gana», lamentó el fiscal.
Sin gabinete científico propio
El traspaso de competencias investigativas desde el Poder Judicial hacia el MPF no vino acompañado por los recursos materiales indispensables. Burella Acevedo cuestionó que no se hayan creado ni traspasado laboratorios, gabinetes científicos ni cuerpos médicos bajo la órbita de las fiscalías, lo que las deja sin herramientas periciales propias.
La carencia es crítica en una provincia con fronteras con Paraguay y Brasil, donde el narcotráfico representa cerca del 90 por ciento de la actividad diaria del MPF. El nuevo enfoque, explicó, busca superar la mera detención de transportistas o vendedores minoristas para apuntar a los eslabones superiores y al aspecto económico de las bandas.
«Las personas son fungibles. Mientras la organización siga existiendo y contando con medios económicos, el problema no se va a terminar», aseveró.
Para compensar esas falencias, la fiscalía se apoya en procuradurías especializadas de la Nación como la Procunar (narcotráfico), la Procelac (delitos económicos) y la Ufeco (crimen organizado). Ese esquema articulado permitió avanzar en causas complejas, como las investigaciones sobre narcotráfico que involucraron a dirigentes políticos y funcionarios judiciales en la provincia.
El caso Loan y el valor de la instrucción
Al referirse al trámite de la causa por la desaparición de Loan en el fuero federal, Burella Acevedo valoró el trabajo de instrucción del fiscal federal de Goya, Mariano de Guzmán, quien inició la labor con un equipo de solo seis personas y la colaboración de áreas como Protex y Ufeco.
«El juicio oral se va edificando sobre el trabajo que se hace en la instrucción», remarcó el funcionario.
Como balance, ratificó su evaluación positiva del modelo acusatorio en sí mismo: «El sistema como sistema va a funcionar y va a funcionar muy bien». Pero enfatizó que el éxito definitivo de la reforma no dependerá solo del texto legal, sino del incremento efectivo del presupuesto, la asignación de más fiscales, nuevas estructuras y una planificación adecuada al volumen de causas que enfrenta la región.