El fiscal federal de Rosario reveló por qué el narcotráfico se ordena solo

¿Qué hay detrás de la baja de homicidios? El fiscal federal de Rosario sorprende con su teoría sobre el narcotráfico y las causas que nadie contó.

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El fiscal federal de Rosario reveló por qué el narcotráfico se ordena solo
El fiscal federal de Rosario reveló por qué el narcotráfico se ordena solo

En una entrevista exclusiva con El Ciudadano, el fiscal federal de juicio de Rosario, Federico Reynares Solari, sorprendió con una teoría que desafía el discurso oficial: el narcotráfico es un negocio que se ordena a sí mismo.

Durante su paso por el programa «Feos, Sucios y Malos», que se emite en dúplex por el canal de stream elciudadanodiario y por Radio Universidad (FM 103), el magistrado analizó la baja de homicidios en la región, el impacto de la ley de microtráfico y las causas que involucran a jueces y sectores de poder económico.

Con un enfoque que combinó análisis criminal, debate institucional y referencias a la cultura popular rosarina, Reynares Solari dejó definiciones que invitan a repensar la lucha contra el delito organizado.

¿Por qué bajaron los homicidios en Rosario?

Uno de los puntos más llamativos de la charla fue su explicación sobre la caída de los homicidios mientras el consumo y los vuelos con droga continúan. Para el fiscal, la respuesta está en la lógica del mercado: «El narcotráfico es un negocio que se ordena a sí mismo; la mano invisible del mercado actúa en la oferta».

Según Reynares Solari, el negocio sigue funcionando a pesar de los detenidos y de la caída de distribuidores históricos. «Ocurre como en las barras bravas: hay disputas por el reparto y luego se llega a acuerdos», explicó. Y agregó: «Si el Estado persigue la violencia asociada al microtráfico, una respuesta racional es suprimir esa violencia para proteger la rentabilidad mayor».

El balance del sistema acusatorio

A más de dos años del inicio del sistema acusatorio en la Justicia federal de Rosario, Reynares Solari hizo un balance provisorio «bastante positivo», aunque reconoció que las dificultades previstas tienen que ver más con una cultura institucional que con la institución en sí misma.

Destacó que «se han sentado en el banquillo de los acusados personas que habitualmente no solían llegar a juicio en la Justicia federal». Sin embargo, señaló que la gran deuda pendiente sigue siendo «ir hacia la circulación del dinero de origen delictivo en todo sentido, no sólo el lavado clásico».

La ley de microtráfico y el rol de la Justicia federal

Consultado sobre la adhesión de Santa Fe a la ley de microtráfico, el fiscal fue contundente: «Es paradójico: durante casi veinte años la Justicia federal se dedicó a los casos más simples, muchos derivados de denuncias anónimas como las del “buzón de la vida”».

Al asumir la provincia los delitos territoriales vinculados a la violencia barrial, la jurisdicción federal debió ocuparse de tráficos aéreos irregulares o cargamentos mayores. «En delitos territoriales, la Justicia federal no está llamada a ser una fuerza de proximidad; hay lugares de la región a los que directamente no llegamos sin que la presencia se vuelva evidente», explicó.

Redes sociales: una ventana a las bandas criminales

Reynares Solari aseguró que «hoy es impensada una investigación sin redes sociales». Recordó que en causas viejas como Los Patrones, en 2015, los eslabones menores se identificaban en Facebook para mostrar pertenencia barrial. «Hay una necesidad simbólica de exhibir el éxito y buscar reconocimiento social a través de fotos, autos o celebraciones», detalló.

Recursos: ¿excusa o realidad?

El fiscal fue tajante al referirse a la falta de recursos: «No nos podemos quejar en materia de recursos, especialmente tras la ley de fortalecimiento». El problema, dijo, es que muchas veces están mal orientados. «En el último año se hicieron tres juicios bajo el nuevo sistema acusatorio y tenemos nueve jueces de tribunal oral, mientras la preocupación central pasaba por la falta de jueces de garantías».

Además, destacó que desde la Procuración General de la Nación se nombraron fiscales coadyuvantes y subrogantes, por lo que «hoy contamos con insumos de investigación como nunca antes; esa excusa perdió vigencia».

La investigación a los jueces federales

Al ser consultado sobre la acusación contra los jueces federales Marcelo Bailaque y Gastón Salmain, Reynares Solari fue contundente: «El sistema judicial que no es capaz de analizarse a sí mismo y purgar a quienes cometen delitos no es un sistema judicial válido».

Y agregó: «Es imposible que el ciento por ciento de los jueces sean probos». Para él, la responsabilidad institucional más pesada recae en el juez, pero detrás operaban poderes fácticos —empresarios, funcionarios de Afip, parte de la élite local— que en los hechos tenían una fuerza igual o superior a la del magistrado.

Concursos y selección de magistrados

Finalmente, Reynares Solari valoró el ingreso democrático por concurso implementado en el Ministerio Público Fiscal hace más de una década, que mejoró los cuadros institucionales. Sin embargo, observó que en los juzgados de garantías, las propuestas recientes recayeron en funcionarios provenientes de Caba o del Ministerio Público de la Acusación provincial, lo que refleja que «la propia estructura de la Justicia federal de Rosario no ha logrado consolidar perfiles propios en lugares expectantes dentro de los concursos».

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