El fiscal pidió 20 años para el contrabandista que atropelló al gendarme: la defensa habló de un "control ilegal"
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El fiscal pidió 20 años para el contrabandista que atropelló al gendarme: la defensa habló de un "control ilegal"

El fiscal pidió 20 años para el contrabandista que atropelló al gendarme Barreto en Santa Ana. La defensa dice que fue un "control ilegal" y pide una pena mínima. La sentencia se conocerá en noviembre, pero el tribunal ya escuchó las dos versiones: ¿qué pesará más, el dolo o la responsabilidad del Estado?

El fiscal federal Pablo Ricardo Di Loreto fue contundente al cerrar su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Misiones: "Días Da Silva atropelló sin miramiento, todo lo que tuvo enfrente". Con esa frase, el representante del Ministerio Público resumió su hipótesis sobre la muerte del gendarme Robert David Barreto y reclamó una condena de 20 años de prisión para Rodrigo Días Da Silva, de 28 años, acusado de "homicidio simple, encubrimiento de contrabando agravado y desobediencia a la autoridad".

La sentencia se conocerá el próximo 17 de noviembre. Los jueces Ruth María Ponce de León, Fabián Cardozo y Enrique Jorge Bosch (subrogante, titular del TOCF-Resistencia) escucharon los alegatos de las partes y quedaron a cargo de la decisión final.

La mecánica del siniestro, según la fiscalía

Di Loreto reconstruyó el hecho ocurrido el sábado 14 de septiembre de 2024, cerca de las 16.30, en la ruta provincial 103, a la altura del acceso al Parque Temático "La Cruz de Santa Ana". Allí, integrantes del Escuadrón 11 "San Ignacio" de Gendarmería Nacional habían montado un puesto de control vial y prevención.

Según el fiscal, Días Da Silva conducía una camioneta Volkswagen Amarok robada, con cigarrillos de contrabando, y desobedeció la orden expresa de detenerse. "Decidió desobedecer en lugar de acatar, decidió acelerar", sostuvo, y remarcó que los testigos coincidieron en el ruido del motor y en que el vehículo iba sentado sobre su tren trasero por la aceleración.

El fiscal detalló que, desde el primer punto de arrastre, las marcas indican que el conductor no frenó y que circulaba por el medio de la ruta. También destacó que los rastros de la colisión frontal contra el gendarme y contra el medio del capot "completan la acción deliberada y con indiferencia de la vida".

"No hubo freno, no intentó siquiera una maniobra de esquivarlo a Barreto", agregó Di Loreto, y citó los informes periciales de la Policía Científica de la Unidad Regional XIII "San Ignacio": "En 85 metros la camioneta frenaba de 100 a cero, incluso cargada habría necesitado a lo sumo 90 metros".

Para el fiscal, el imputado "tuvo el espacio para frenar y no lo hizo" y "tuvo el dominio y control del hecho". Sostuvo que actuó con dolo: "tuvo dolo de hacerlo", "es una conducta típica antijurídica".

La víctima y los antecedentes del acusado

Barreto tenía 31 años, una pareja y un hijo. Su legajo en Gendarmería indicaba 94 puntos sobre 100 de calificación y lo describían como "excelente profesional, respetado y con pertenencia con la fuerza, un gendarme con vocación". El fiscal recordó que la colisión frontal le rompió el cráneo "como si fuera una cáscara de huevo", según la descripción del médico Carlos Wolheim, subjefe del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial de Misiones, que intervino en la autopsia.

Di Loreto también apuntó a los antecedentes de Días Da Silva: "un joven que acarreaba cinco detenciones por contrabando desde enero de 2020 y una condena por el mismo delito en el Juzgado Federal de Oberá". Y agregó: "Ocho días antes de la muerte de Barreto, Días Da Silva había sido descubierto y detenido por contrabando".

El dolor de la familia

La querella adhirió al alegato fiscal y se leyó una carta escrita por Cecilia Elizabeth Díaz, viuda de Barreto, quien describió la situación que atraviesa junto a su hijo desde hace dos años: "Eras nuestro sostén, nuestro refugio en lo que todo estaba bien porque estabas vos (…) Te arrebató la vida y mis ganas de vivir. Hoy no sabemos dónde estamos parados. El 14 de septiembre se llevaron la vida de una familia y quedó un niño esperando que su padre vuelva a casa. Un hijo que mira a los gendarmes y espera que aparezca su padre. No hay sentencia que repare este dolor".

La defensa: "No fue un control, fue un retén"

El defensor particular de Días Da Silva, Carlos Luis Ferreyra, planteó una versión opuesta: "esto no se trató de un homicidio sino de la responsabilidad del Estado". Según el abogado, el procedimiento de Gendarmería Nacional no fue un control vial, "sino un retén que terminó con un accidente con resultado fatal. Fue un control ilegal".

Ferreyra sostuvo que no hubo orden de servicio informada en el Escuadrón 11 "San Ignacio" y que lo ocurrido fue un "control de pesca" para contrabandistas. Además, afirmó que su defendido pudo "haber girado en U y frenado pero no se trataba de un control legal sino antirreglamentario y que no era posible evitar el siniestro". "Fue imposible para Días Da Silva prever la situación de riesgo porque no hubo señales", lanzó.

El defensor pidió que el acusado "sea sobreseído de todos los cargos, no existió homicidio simple, ni siquiera dolo eventual, Días Da Silva no pudo evitar el accidente". De manera subsidiaria, solicitó que se lo condene por el mínimo del artículo 84 del Código Penal Argentino, "homicidio en accidente de tránsito", delito culposo con un máximo de seis años de prisión.

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