El FMI empeoró su pronóstico para la Argentina: el número que más preocupa a los bolsillos
El FMI volvió a ajustar sus números para la Argentina y el nuevo pronóstico les cambia las cuentas a millones de hogares: hay una cifra de inflación y un dato de empleo que nadie esperaba. ¿Cuánto más vas a tener que ajustar el presupuesto?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a mover el tablero de sus proyecciones para la economía argentina y lo hizo para el lado que menos gusta: menos crecimiento y más inflación. La actualización de las Perspectivas Económicas Globales (WEO) difundida este lunes, en el marco de las reuniones conjuntas con el Banco Mundial en Tailandia, dejó números que obligan a recalcular expectativas.
Según el organismo, el PBI argentino crecerá este año apenas 2,1%, muy por debajo del 3,5% que había estimado antes. La inflación, en tanto, promediará 32,5% anual, contra el 30,4% del reporte de abril. El recorte no es menor: habla de una economía que avanza más lento de lo previsto y con precios que corren más rápido.
Las proyecciones para los próximos años
El panorama hacia adelante tampoco mejora. Para el año próximo, el FMI espera un alza del PBI de 3,5%, medio punto porcentual menos que en las actualizaciones de abril y julio, cuando proyectaba 4%. Y para 2027, la inflación anual bajará más despacio de lo estimado: llegará a 21,2% promedio, 5,5 puntos por encima del 15,7% previsto anteriormente.
El informe también trae un dato que golpea el mercado laboral: el desempleo se ubicaría en 7,6% este año y en 7,1% para 2027, contra el 7,2% y el 6,9% que el organismo había planteado hace seis meses. En paralelo, la balanza de pagos muestra una mejora y se ubicaría en positivo, con 0,6% del PBI tanto para este año como para 2027 (contra -0,6% y 0,8% de la previsión de abril).
La subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, Petya Koeva Brooks, intentó llevar algo de calma en una conferencia de prensa: "Se van a flexibilizar las condiciones financieras". Y profundizó: "Creemos que va a haber un aumento en la inversión, lo que contempla nuestra previsión".
El ajuste del FMI llega poco después del recorte de estimaciones que hizo el Banco Mundial, lo que refuerza la idea de un contexto global que juega en contra de las economías emergentes.
Qué espera el FMI para la economía global
A nivel mundial, el organismo mantuvo en 3,1% su proyección de crecimiento del PBI para este año y mejoró a 3,4% la performance para 2027. También revisó al alza la inflación global: espera que suba a 4,7% en 2026 y luego desacelere a 4,1% en 2027 (en abril esperaba 4,4% para este año y 3,1% para el próximo). Se trata de una revisión acumulada de 0,7 puntos porcentuales, impulsada principalmente por los precios de la energía y los alimentos.
El reporte pone el foco en la interacción entre la geopolítica —la guerra en Medio Oriente y su efecto en los precios de la energía y los alimentos— y la tecnología, con la fuerte inversión en inteligencia artificial como motor. Esa combinación, según el FMI, produjo una economía global dividida: algunos países se benefician por términos de intercambio favorables o exportaciones tecnológicas, mientras que otros enfrentan facturas de importación más altas y menor demanda.
"La mejora global estable oculta una reasignación del crecimiento entre las economías. Los países con exposición directa limitada al shock de la guerra y fuerte participación en el auge tecnológico están viendo que la actividad se mantiene o se fortalece. Los exportadores de energía fuera de la zona de conflicto inmediata se benefician con el intercambio", sostiene el informe.
El organismo reconoció las medidas que tomaron los países para atenuar el impacto de la guerra, pero advirtió que "los márgenes de ajuste no son ilimitados". Por eso recomendó a los gobiernos "implementar planes creíbles de ajuste fiscal que combinen mejoras en los ingresos con la racionalización del gasto, respaldados por mejoras institucionales".
Además, enfatizó que "cualquier apoyo para aliviar el impacto de los precios más altos de la energía y los alimentos debería ser temporal, dirigido y no distorsionador, y no debería poner en riesgo los objetivos de sostenibilidad fiscal".
En materia monetaria, el FMI planteó que la política debe adaptarse a las circunstancias, considerando las condiciones iniciales previas a la guerra, las expectativas de inflación y los indicadores de inflación subyacente. Y cerró con una advertencia: "Fortalecer la seguridad energética, mejorar la preparación para la IA y mantener canales abiertos para el comercio y la cooperación son esenciales para aumentar la resiliencia en un mundo donde los shocks son cada vez más frecuentes y asimétricos".