El FMI lanzó una alerta mundial y cuatro medidas clave para evitar el colapso económico
El FMI advirtió que la guerra en Medio Oriente puede provocar un aumento de la pobreza y la quiebra de empresas. ¿Cuáles son las cuatro medidas que recomienda para evitarlo?
El Fondo Monetario Internacional advirtió que el conflicto en Medio Oriente puede causar daños duraderos si no se toman medidas urgentes. En un informe publicado este miércoles, el organismo recomendó a los países aplicar políticas temporales y focalizadas para contener el impacto del aumento de los precios internacionales de la energía y los alimentos.
El documento, firmado por los economistas Pierre-Olivier Gourinchas, Borja Gracia, Delphine Prady y Rodrigo Valdés, señala que los incrementos sostenidos del petróleo y el gas reducen el poder adquisitivo de los hogares, especialmente los de menores ingresos, y generan presión sobre las empresas. “Si no se aborda, esto puede causar daños duraderos al empujar a más personas a la pobreza y obligar a las empresas a cerrar”, advierte el texto.
¿Qué recomienda el FMI?
El organismo difundió cuatro recomendaciones para hacer frente a la suba de precios. La primera es permitir que los precios domésticos de la energía reflejen los costos internacionales. La segunda, proteger a los hogares vulnerables con apoyo focalizado y temporal. La tercera, apoyar a las pequeñas empresas viables con liquidez y no con controles de precios. Y la cuarta, reservar los subsidios generalizados y los topes de precios para shocks verdaderamente excepcionales.
El FMI remarcó que los países deberían evitar tanto los subsidios generalizados como las reducciones de impuestos a la energía, ya que podrían elevar el costo fiscal y aumentar el riesgo de escasez. Sin embargo, aclaró que si esas medidas se aplican, deben ser excepcionales, temporales, transparentes y estrictamente limitadas.
Impacto en los sectores más vulnerables
El informe alertó sobre el fuerte impacto que el aumento de los precios tiene sobre los sectores más vulnerables, ya que las familias de menores ingresos destinan una proporción mucho mayor de su presupuesto a cubrir esos gastos. “Protegerlas es fundamental para preservar la cohesión social y evitar un aumento drástico de la pobreza”, señaló el FMI. Frente a ese escenario, recomendó priorizar medidas como transferencias directas de ingresos para sostener el poder adquisitivo de los hogares más afectados.
En el caso de las empresas, el Fondo sugirió mantener operativas a las compañías viables y evitar quiebras innecesarias. Para eso, recomendó líneas de crédito o alivios impositivos. “Estas herramientas son menos costosas desde el punto de vista fiscal y más fáciles de revertir”, justificó el organismo.
El FMI también advirtió que el principal desafío para los gobiernos es implementar estas medidas “de manera eficiente y sin perjudicar aún más sus economías”.