El formulario que promete terminar con la revictimización en denuncias por violencia de género
¿Sabías que un simple formulario puede evitar que las víctimas de violencia de género revivan su calvario? Conocé cómo funciona esta nueva herramienta en La Rioja y por qué la crisis económica complica las denuncias.
La Secretaría de la Mujer de La Rioja puso en marcha una herramienta que busca cambiar las reglas del juego en la atención a víctimas de violencia de género. Se trata del Formulario Único de Denuncias, un instrumento que promete acabar con los relatos repetidos y traumáticos que muchas mujeres deben enfrentar ante la justicia.
La secretaria del área, Karen Navarro, fue la encargada de presentar los alcances de esta iniciativa que ya está operativa desde diciembre del año pasado. El objetivo central: estandarizar la toma de denuncias en toda la provincia y agilizar la intervención de los distintos actores involucrados, desde comisarías hasta juzgados.
¿Cómo funciona el nuevo sistema?
El formulario reemplaza la redacción narrativa abierta por un cuestionario estructurado con indicadores obligatorios. Los operadores de seguridad y salud deben relevar datos específicos sobre el agresor, como su situación laboral y nivel de ingresos, para detectar variables críticas como la violencia económica.
Además, el protocolo incluye pautas de tutela para que los sumariantes deriven correctamente cada causa al fuero correspondiente, ya sea penal o de familia. En casos de urgencia en dependencias policiales, el documento puede digitalizarse y enviarse por correo electrónico para una intervención inmediata de los equipos técnicos.
“Este formulario busca evitar la revictimización. Si estuviera bien claro, la jueza no tendría necesidad de preguntarle nuevamente a la persona que sufre violencia lo mismo”, explicó Navarro durante la presentación.
La crisis económica, un freno para denunciar
Desde el área provincial también encendieron las alarmas por una desaceleración en la formalización de denuncias. Según señalaron, muchas mujeres postergan la decisión de denunciar por falta de autonomía económica y por la vulnerabilidad en su situación habitacional o laboral frente a la crisis.
Este contexto socioeconómico se convierte en una barrera adicional que se suma a las dificultades estructurales que ya enfrentan las víctimas para dar el paso y radicar una denuncia.
Desfinanciamiento nacional y datos locales
En otro tramo de su exposición, la funcionaria alertó sobre las consecuencias del desfinanciamiento del área de género a nivel nacional. Contrastó esa realidad con la vigencia de políticas públicas provinciales que priorizan indicadores concretos y cuentan con respaldo institucional.
En el plano local, se remarcó que la provincia registra un promedio de dos femicidios por año, hechos que generan un profundo impacto social, angustia y temor en las familias, con consecuencias directas sobre las infancias y la articulación familiar.
“La temática sigue vigente y tenemos que seguirnos ocupando”, concluyó Navarro, reafirmando la necesidad de sostener y fortalecer las herramientas de protección y asistencia en el territorio.