El fotógrafo de Bariloche que conquistó el cielo: su imagen de la Cruz del Sur lo puso entre los mejores del país

¿Sabías que desde Bariloche se pueden capturar galaxias enteras? Un fotógrafo local logró lo imposible y su historia te va a sorprender.

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El fotógrafo de Bariloche que conquistó el cielo: su imagen de la Cruz del Sur lo puso entre los mejores del país
El fotógrafo de Bariloche que conquistó el cielo: su imagen de la Cruz del Sur lo puso entre los mejores del país

Martín Moliné, un astrofotógrafo de Bariloche, volvió a destacarse en el concurso nacional organizado por el Instituto de Astrofísica de La Plata (dependiente del Conicet y la UNLP). Su imagen de la Cruz del Sur desde Laguna Negra le valió el tercer puesto, logrando una distinción por segundo año consecutivo.

La obra, titulada «Todas las cosas buenas», fue capturada en el refugio Laguna Negra, a 1730 metros sobre el nivel del mar, al pie de los cerros Negro y Bailey Willis. Compitió en la categoría “Escenarios y eventos astronómicos”, que reúne eclipses, lluvias de meteoros, auroras, paisajes nocturnos y otros fenómenos celestes.

¿Cómo logró la foto ganadora?

Moliné confesó que la toma fue “muy planificada”. Subió hasta la laguna en busca de la Cruz del Sur, la constelación más pequeña del cielo, que en verano se encuentra en su punto más bajo. “Me ubiqué frente a la laguna y al refugio en una noche sin luna, y con un clima agradable porque hay que pasar toda la noche”, aseguró.

En la descripción de la obra, el autor resaltó que se trata de “uno de los refugios más emblemáticos de Bariloche”, donde se distingue la Vía Láctea desde la nebulosa de Eta Carinae hasta la Cruz del Sur, incluyendo el Saco de Carbón. La nebulosa de Carinae, explicó, es la más brillante del cielo y solo se ve desde el hemisferio sur.

La fotografía fue tomada el 21 de noviembre pasado, con una exposición de 20 minutos. “La primera toma se realizó sobre el suelo, y cuando la posición del cielo alcanzó el punto de referencia deseado se inició el seguimiento. Requiere mucha paciencia”, confió. El mayor desafío fue ascender el cerro con un equipo de unos 20 kilos. “Quise combinar trekking con astrofotografía”, agregó.

La técnica detrás de las estrellas

Moliné detalló que utiliza una montura ecuatorial, un soporte que se alinea con el eje de la Tierra para seguir el movimiento de los astros. Esto permite tomar fotos de larga exposición sin que las estrellas salgan movidas. También emplea cámaras réflex con lentes que buscan captar la mayor cantidad de luz posible.

“Se hacen muchas fotos seguidas, y luego se apilan y se revelan con un software específico. Si bien al principio parece complicado, son técnicas que cualquier entusiasta puede aprender rápidamente”, concluyó.

Andrómeda, un desafío casi imposible en el sur

Además del tercer puesto, Moliné fue distinguido por capturar la galaxia Andrómeda, que duplica el tamaño de la Vía Láctea y está a dos millones de años luz. Una tarea compleja desde el Hemisferio Sur, donde solo se puede ver en septiembre y octubre, muy cerca del horizonte.

“Andrómeda mide dos veces el diámetro de nuestra galaxia, pero está muy lejos”, acotó. Es la galaxia más grande del grupo local y se aproxima a nosotros, por lo que “es probable que, en un futuro de varios miles de millones de años, ambas galaxias colisionen”.

La foto fue tomada desde Villa Tacul, en Circuito Chico, entre las 2 y las 3 de la mañana. “Tuve la suerte de poder capturarla poniéndose sobre las montañas, pero solo se ve con binoculares porque tiene un brillo muy débil. La astrofotografía permite sacar fotos con mucho tiempo de exposición; de modo que se ve la galaxia entera”, puntualizó.

Si pudiera verse a simple vista, Andrómeda tendría el tamaño de seis lunas alineadas. “En el sur tenemos dos galaxias más pequeñas que son las Nubes de Magallanes, que se ven a simple vista durante todo el año. Son mucho más brillantes y bonitas, pero nunca se ven tan bajas en el horizonte como la foto de Andrómeda”, señaló.

¿Por qué Villa Tacul? Porque las montañas se ven lejanas, el horizonte está despejado y hay poca contaminación lumínica. “Es uno de los lugares más oscuros en el ejido de Bariloche”, añadió. La ventana de tiempo para verla es de una hora más o menos, y la toma le llevó 20 minutos, con la misma técnica que usó en Laguna Negra.

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