El fotógrafo que retrató la Antártida llega a Córdoba: doble muestra en dos museos provinciales
¿Qué se esconde detrás de las imágenes que retratan la Patagonia, las Malvinas y la Antártida? Andrés Bonetti expone en dos museos de Córdoba con obras que invitan a reflexionar sobre la naturaleza y la conservación. Descubrí los detalles de esta doble muestra.
La capital provincial se prepara para recibir una de las propuestas visuales más potentes de la temporada. Andrés Bonetti, el fotógrafo que recorrió más de un millón y medio de kilómetros capturando la Patagonia, las Islas Malvinas y la Antártida, desembarca con un circuito expositivo doble que invita a reflexionar sobre el territorio, la libertad de la fauna y la conservación del patrimonio natural.
La primera cita es este miércoles a las 17.00 en el Museo Provincial de Ciencias Naturales (Av. Poeta Lugones 395), donde se presenta “Lo Salvaje”. La muestra reúne 24 obras que capturan la belleza efímera de los ecosistemas sin intervención humana. Tras la apertura, el público podrá trasladarse al cercano Museo Provincial de Fotografía Palacio Dionisi (Av. Hipólito Yrigoyen 622) para dar inicio al recorrido compartido entre ambas instituciones. La exhibición permanecerá abierta hasta el 15 de noviembre, con entrada gratuita el día de la inauguración.
En el Palacio Dionisi, también el miércoles a las 18.00 se inaugura “Diálogo silencioso”. Esta segunda propuesta ofrece una mirada íntima y documental sobre la fauna característica de Península Valdés, las Malvinas y la Antártida. Con entrada libre y gratuita para su inauguración, esta muestra también podrá visitarse hasta mediados de noviembre.
¿Qué es “Diálogo silencioso”?
La obra se inscribe en un territorio que habita la fugacidad, proponiendo una escucha atenta del mundo natural, donde el silencio y la espera se convierten en formas de relación y de respeto. El gesto fotográfico se aproxima a aquello que se transforma, a lo que resiste y a lo que desaparece, convocando una presencia tenue, hecha de silencios, ritmos naturales y huellas mínimas que revelan la vulnerabilidad del planeta.
“Sentir el frío de una piedra, el murmullo de un océano que respira, el sonido de la lluvia en el bosque y, desde la profundidad del mar, contemplar un cielo de agua”. Fotografiar, en este contexto, se convierte en un acto de amor: un homenaje a la vida en todas sus formas y un recordatorio de que formamos parte de algo más grande.
¿Qué propone “Lo Salvaje”?
La serie se construye a partir de la idea de lo salvaje como una condición latente en el mundo natural. Salvaje no remite a lo indómito o violento, sino a aquello que permanece fuera del control humano: lo que resiste ser domesticado o reducido. El tratamiento del color es un elemento conceptual central en “Lo Salvaje”. La decisión de estructurar la obra a partir de una gama cromática intencionada responde a la necesidad de reforzar la narrativa a través de distintas atmósferas.
En este recorrido, lo salvaje se revela como una experiencia perceptiva que nos enfrenta con la vulnerabilidad y la belleza de lo efímero. “Lo Salvaje” es un recordatorio de que, en la majestuosidad de la naturaleza, reside una fuerza y una delicadeza que nos invitan a la contemplación y al respeto por aquello que, simplemente, es.
¿Quién es Andrés Bonetti?
Andrés Bonetti es un fotógrafo independiente especializado en la conservación y memoria visual de la Patagonia, las Islas Malvinas y la Antártida. Formado en la Escuela Spilimbergo, es cofundador de la editorial Extremo Sur, sello con el que ha publicado 12 libros y distribuido más de 50.000 ejemplares.
A lo largo de su carrera colaboró con Sebastião Salgado en el proyecto Génesis y fue el fotógrafo exclusivo durante la visita de la princesa Diana a Chubut. Su trabajo ha sido publicado por medios internacionales y nacionales como The Guardian, Clarín y La Nación, además de abastecer a organismos institucionales como Parques Nacionales. Su obra integra colecciones privadas y públicas de prestigio, entre ellas el Palacio de Buckingham y la Casa de Gobierno, y sus libros han sido elegidos como obsequios de Estado para reyes, presidentes y diplomáticos.