El freezer que entró a Almafuerte con un cargamento escondido en el motor
Un visitante llegó al penal Almafuerte con un freezer. El perro Ibra lo marcó y los agentes revisaron el motor: lo que había adentro complicó al visitante.
Un can detector de la División Canes del Servicio Penitenciario marcó positivo un freezer que un visitante intentaba ingresar al Complejo Almafuerte. Dentro del motor había ocho celulares y otros dispositivos electrónicos.
El procedimiento se desató durante la tarde del miércoles, cuando efectivos de la División Visita y Conserjería realizaban los controles de rutina a un visitante de una persona alojada en el Módulo 6, Ala 2 del complejo penitenciario.
En medio de la inspección, el can detector Ibra dio la señal de alerta sobre un freezer. Con esa pista, los agentes profundizaron la requisa del artefacto y encontraron los elementos ocultos en la zona del motor.
Qué había escondido en el motor
Del operativo resultaron secuestrados ocho teléfonos celulares, dos módems USB WiFi marca Altanet 4G —uno de ellos con chipera SIM y el otro con chipera SIM pero sin tarjeta— y un cable USB negro. También se registraron cuatro números IMEI correspondientes a los dispositivos detectados.
Según se informó, los elementos encontrados presuntamente estaban destinados a personas privadas de libertad.
El rol de los perros detectores
El caso volvió a poner en evidencia la importancia de los controles de seguridad en los establecimientos penitenciarios y, en particular, el trabajo de los binomios de la División Canes para detectar elementos que intentan ingresar de manera oculta.
Desde el Servicio Penitenciario de Mendoza sostienen que mantienen controles permanentes sobre las personas, pertenencias y objetos que ingresan a los complejos, con el objetivo de impedir el ingreso de elementos no autorizados y reforzar la seguridad interna.
Tras el hallazgo, se elevarán las actuaciones correspondientes para que se determinen las medidas a seguir, de acuerdo con los procedimientos establecidos.