El frigorífico de Santa Fe que despidió a 27 trabajadores y ahora laucha por sobrevivir con 25
¿Qué pasó en el frigorífico de Santa Fe que pasó de despedir a 27 trabajadores a quedar con apenas 25? El efecto dominó que nadie esperaba en la industria porcina.
La planta de Don Juan, en Santa Fe, despidió a 27 trabajadores y logró sostener apenas 25 puestos. Detrás del conflicto, un dirigente gremial advierte que no es un caso aislado: toda la cadena porcina está en jaque.
Daniel Roa, representante del gremio cárnico, explicó que la empresa retomó la actividad con 25 operarios y busca conseguir hacienda y financiamiento para no frenar del todo. "Hay una cadena de valor dentro de la industria", dijo a LT10, y describió un efecto dominó que golpea a frigoríficos y productores por igual.
Recreo: de 800 a 650 cabezas por día
El dirigente puso un ejemplo concreto: un frigorífico de Recreo pasó de faenar unas 800 cabezas de cerdo por día a alrededor de 650. La caída no solo afecta a esa planta, sino a todos los eslabones que dependen de la faena y a los criadores que necesitan colocar sus animales.
Según Roa, la caída del consumo de carnes cambió la ecuación de las proteínas: el pollo gana terreno por una cuestión de costos, mientras la carne de cerdo también se consume pero con menos fuerza. A eso se suma el avance de las importaciones desde Brasil: Argentina pasó de importar unas 14.000 toneladas en 2014 a un volumen estimado de 60.000 toneladas para este año.
El dirigente también apuntó a las diferencias de costos entre ambos países y al uso en Brasil de productos que no están permitidos para la producción porcina en Argentina. El reclamo, aseguró, viene de hace años.
Un sector que creció, pero pide financiamiento
Roa evitó pintar todo de negro. Remarcó que la producción nacional creció fuerte en la última década: los vientres pasaron de 320.000 a 460.000, la cantidad de capones por vientre por año subió de entre 20 y 22 a alrededor de 30, y el peso de los animales terminados trepó de 100-110 kilos a 120-125 kilos.
Ese salto, explicó, se explica por genética, tecnología y alimentación, con el aporte de organismos como el INTI, el INTA y el CONICET, además de universidades. "Ha crecido enormemente y tenemos todavía para crecer un 40 o 50% más en la próxima década", sostuvo.
El desafío, según el gremialista, es sostener ese crecimiento con financiamiento y políticas públicas estratégicas. En Don Juan, el objetivo inmediato es mantener los 25 puestos y recuperar producción para reincorporar personal. La discusión por la reestructuración sigue abierta en el Ministerio de Trabajo.
Roa definió al rubro como "autosustentable" y planteó que, una vez fijadas las condiciones de financiamiento, la actividad puede seguir expandiéndose. El caso del frigorífico santafesino es la expresión concreta de una discusión más amplia: cómo sostener la producción local frente a la caída del consumo y el avance de las importaciones.