El Frigorífico General Pico en la mira: denuncian vaciamiento y abandono antes de una nueva asamblea
¿Qué esconden los dueños del Frigorífico General Pico? Acusan vaciamiento y abandono, mientras una nueva asamblea define su futuro. Los detalles que nadie contó.
En medio de fuertes acusaciones por parte de accionistas, el Frigorífico General Pico, controlado por Tito y Alan Lowenstein, enfrenta una nueva asamblea esta semana. Las sospechas de vaciamiento y el abandono del edificio marcan un escenario crítico para trabajadores, proveedores y socios.
La convocatoria, publicada en el Boletín Oficial provincial, fija la asamblea general ordinaria para este jueves a las 11. En el orden del día figuran la aprobación de balances de ejercicios anteriores, la renovación de autoridades por vencimiento de mandato y los honorarios del directorio, entre otros puntos.
La planta piquense permanece paralizada desde principios de año, cuando se realizaron las últimas faenas de un número reducido de cabezas. Luego vino la suspensión del personal y, más tarde, el llamado a concurso de acreedores.
¿Qué pasó con la reactivación anunciada?
A principios de junio, el Sindicato de la Carne, conducido por Dardo Loza, anunció que la empresa retomaría la faena en la planta de Trenel y después en la de General Pico. Además, el Frigorífico Gorina, con sede en La Plata, asumiría la conducción. La noticia fue celebrada por las familias de los trabajadores afectados.
Sin embargo, semanas antes de ese anuncio, un grupo inversor llamado LTF Argentina, que participó financieramente en el frigorífico, cuestionó el manejo de la familia Lowenstein y advirtió que la empresa atravesaba una situación muy crítica. En la asamblea del 24 de abril, que habría sido impugnada en la Justicia, el directorio habría excluido del voto a los accionistas que cuestionaban la gestión y que eran mayoritarios.
¿Qué denuncian ahora los accionistas?
Fuentes cercanas a un grupo de accionistas señalaron que en los últimos meses se registraron varias irregularidades. El edificio de la planta de Pico se encontraría en un lamentable estado de abandono, sin servicios de luz ni de gas por deudas impagas.
Además, aseguran que la firma estaría siendo vaciada: se habrían retirado varias máquinas y algunos boquetes en las paredes que dan al exterior serían prueba de ello. Esta situación también golpea a empresas tercerizadas y proveedores, que aún no habrían cobrado importantes deudas que la firma mantiene con ellos.