El frío no alcanzó: la chicharrita sigue acechando al maíz en el NOA y enciende las alarmas
El frío no fue suficiente para frenar a la chicharrita del maíz en el NOA y el NEA. ¿Qué dicen los informes y qué recomiendan los técnicos para la próxima campaña?
La chicharrita del maíz no da tregua en el NOA y el NEA. A pesar del invierno, las bajas temperaturas no lograron reducir su presencia en las regiones endémicas, y los técnicos ya hablan de 'luces amarillas' para la próxima campaña agrícola. El 46° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, correspondiente al período del 1 al 16 de julio de 2026, revela que el insecto se mantiene ampliamente distribuido: fue detectado en más del 90% de las localidades monitoreadas en ambas regiones, y tres de cada cuatro sitios registraron las categorías más altas de infestación, con más de 100 adultos por trampa.
¿Por qué sigue siendo un riesgo?
Los especialistas insisten en que el monitoreo permanente es clave, incluso durante la cosecha de los maíces tardíos. El objetivo es conocer la evolución estacional del vector y anticipar escenarios de riesgo para la próxima siembra. Uno de los focos de atención son las plantas voluntarias de maíz que quedan en los lotes después de la cosecha. Estos cultivos espontáneos actúan como un 'puente verde', permitiendo que la chicharrita sobreviva entre campañas y facilite la continuidad del ciclo de la enfermedad.
Por eso, los técnicos recomiendan vigilar estos hospederos para detectar tempranamente focos de persistencia y evaluar estrategias de manejo que reduzcan la población del insecto, especialmente si las condiciones climáticas no generan una disminución natural.
¿Qué pasa en el NOA?
En el NOA, donde la mitad de las trampas se instalaron en maíces que alcanzaban la madurez fisiológica (R6), se registró una reducción en el promedio de capturas respecto del informe anterior. Sin embargo, los niveles siguen siendo elevados: el 86% de las localidades relevadas superó los 100 adultos por trampa, un indicador que mantiene la preocupación de los especialistas.
Panorama en el NEA y el resto del país
En el NEA también se observó una disminución de las capturas en los cultivos de maíz. Mientras tanto, en las regiones Centro-Norte, Litoral y Centro Sur los monitoreos mostraron una caída más marcada en la cantidad de insectos capturados. No obstante, en varias localidades de esas regiones el vector continúa presente, por lo que los especialistas insisten en no bajar la guardia y sostener los programas de vigilancia para evitar una nueva expansión de la plaga durante la campaña 2026/2027.
La recomendación técnica es clara: mantener el monitoreo, eliminar las plantas voluntarias y planificar estrategias de manejo integradas serán acciones fundamentales para reducir el riesgo sanitario y proteger el potencial productivo del maíz en la próxima temporada.