El frío no los detiene: así avanza el proyecto náutico que une a toda una comunidad
¿Qué se esconde detrás de una jornada de remo en el estuario? Una comunidad unida, un motor recuperado y la promesa de una nueva embarcación. Conocé todos los detalles.
Mientras el termómetro marca bajo cero, un grupo de entusiastas sigue remando en el estuario de Río Gallegos. No es solo deporte: es una excusa para construir comunidad. Así lo demostró la Asociación I Yenu Jono durante el último fin de semana, con una jornada que combinó navegación, encuentro y nuevos proyectos.
José Jaramillo, presidente de la organización, dialogó con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día y repasó las actividades que se desarrollaron el sábado, cuando las condiciones climáticas acompañaron para salir al agua.
Una tarde de remo y encuentro
La actividad comenzó a las 15 horas, con el agua prácticamente plana y un viento sur que no se hacía sentir en el muelle. Eso permitió que los participantes pudieran utilizar tres embarcaciones dobles y una simple, mientras remaban y disfrutaban del paisaje.
“Ahí estábamos haciendo actividades, remando, conociendo y disfrutando”, explicó Jaramillo durante la entrevista.
La jornada contó con la presencia de Vanina Ibañez y otros integrantes de Guardianes del Estuario, un grupo con el que I Yenu Jono mantiene un vínculo de trabajo conjunto. Jaramillo los definió como “un hermoso grupo que se acerca y comparte todo”.
Actividad permanente pese al frío
Jaramillo aclaró que el trabajo de la asociación no se limita a los fines de semana. “Estamos a la mañana, al mediodía, a la tarde; estamos un rato”, describió, marcando una presencia constante en el estuario.
El frío tampoco es un obstáculo. Aunque en marzo y abril las bajas temperaturas generaban dudas a la hora de remar, con el tiempo se adaptaron. “Ahora bajo cero, siete, estamos acá en el agua”, sostuvo, y remarcó que el viento norte es el que más complica la navegación, mientras que los del sur y sudeste son más tolerables.
“Estamos en invierno. Es lo que tenemos y tenemos que disfrutarlo”, afirmó con filosofía.
Un motor recuperado y una nueva embarcación en camino
Otro de los temas de la charla fue el proyecto para ampliar la flota. Jaramillo contó que están trabajando en el Galpón para recuperar un motor que fue entregado por la empresa CGC. “Estamos recuperando un motor que la gente de CGC nos dio”, detalló.
El objetivo es habilitar otra embarcación, ya que actualmente necesitan dos para realizar determinadas actividades. Durante la conversación, Javier Seveso incluso propuso que una de las embarcaciones lleve el logo de Rock and Frío, idea que Jaramillo recibió con entusiasmo.
El lado más humano también apareció en la charla: Jaramillo mencionó que estaba acompañado por “Mateo y Poli”, y que uno de sus colaboradores, Don Fernando Troche, había preparado pan casero con chicharrones. Troche, que tiene relación con la Prefectura, se sumó a las actividades y participa en distintas tareas. “Él hace de todo”, comentó Jaramillo entre risas.
La naturaleza como excusa para construir comunidad
Seveso destacó que la actividad del sábado permitió combinar la navegación con el conocimiento del entorno natural, incluyendo la observación de fauna y el acercamiento a especies nativas. Para Jaramillo, estas actividades son una excusa para generar espacios de convivencia, aprendizaje y vida saludable.
Seveso definió la propuesta como “un hermoso pretexto”, porque detrás de la posibilidad de observar una especie o navegar aparece el verdadero objetivo: compartir y construir comunidad.
La entrevista cerró con un agradecimiento de Jaramillo a la audiencia de Radio Nuevo Día y un reconocimiento al vínculo permanente con el programa. “Gracias, Javier, por estar en contacto permanente con nosotros”, expresó antes de despedirse con un abrazo.
Como broche, Rock and Frío eligió “Get Back”, de The Beatles, una canción vinculada a los gustos musicales de Jaramillo.