El frío no los frenó: la fila para un trabajo en Salta que expone una dura realidad
¿Hasta dónde llega la desesperación por un trabajo? Decenas de salteños soportaron el frío desde la madrugada para postularse en un restaurante. La historia de una mujer de 52 años que no consigue empleo desde abril te va a tocar el corazón.
La mañana gélida no fue obstáculo para decenas de salteños que, desde antes de las 6, se congregaron en calle Caseros al 400 para postularse en un nuevo restaurante. La escena, que se replicó en redes, dejó al descubierto la urgencia de muchos por conseguir un ingreso.
Con currículums en mano y el aliento visible por el frío, los aspirantes esperaron durante horas para acceder a los puestos de ayudante de cocina, mozo, cajero, cafetero, parrillero y encargado. La fila se extendió por varias cuadras, reflejando la complejidad del mercado laboral local.
¿Quiénes esperaban en la fila?
Según informó FM Aries, la convocatoria atrajo tanto a desocupados como a trabajadores que buscan un ingreso extra porque sus sueldos no alcanzan. Los perfiles eran variados: jóvenes, adultos mayores y personas de mediana edad, todos con la misma necesidad.
Una mujer de 52 años, desempleada desde abril, contó su difícil situación: “Está muy feo, no hay trabajo y se paga muy poco”. Su testimonio refleja el drama de quienes, por su edad, encuentran barreras para reinsertarse en el empleo formal.
“Mi ingreso no alcanza”
Pero no solo los desocupados hicieron la fila. Una asistente que llegó antes de las 7 para aplicar a los puestos de cajera o moza explicó que ya trabaja, pero necesita otro empleo para llegar a fin de mes. “No alcanza”, aseguró, sintetizando la realidad de muchos hogares salteños.
Mientras la jornada avanzaba, el flujo de postulantes no cesaba. La firma gastronómica no especificó el número de vacantes, pero confirmó que la búsqueda sigue abierta para cubrir los distintos roles del local.
La imagen de la fila bajo el frío quedó grabada en la memoria colectiva y reavivó el debate sobre la falta de oportunidades laborales en la provincia. Una postal que, para muchos, es el reflejo de una crisis que no da tregua.