El fuego arrasó su casa y el emprendimiento familiar: la desesperada reconstrucción en Chimbas
El incendio en Villa Obrera dejó pérdidas casi totales y afectó el emprendimiento familiar. ¿Cómo piensan reconstruirse? Conocé los detalles.
Un voraz incendio consumió casi por completo la vivienda de una familia en Villa Obrera, Chimbas, dejando pérdidas devastadoras. El siniestro, ocurrido el viernes cerca de las 11 de la mañana, destruyó el dormitorio matrimonial, ropa, muebles y hasta las herramientas del pequeño negocio de pastelería familiar. Ahora, entre escombros y cenizas, Héctor Torres y los suyos intentan rehacer su vida con la ayuda de vecinos solidarios.
¿Qué pasó en la vivienda de la familia Torres?
El incendio se desató en la casa de Héctor Torres, ubicada en Villa Obrera, Chimbas. Según el relato del propio Héctor, todo apunta a un problema eléctrico como origen del fuego, aunque aún no hay un informe oficial que lo confirme.
“Creemos que fue originado por un cortocircuito en un tomacorriente que hay justamente en mi dormitorio, en el dormitorio matrimonial”, explicó Torres a Diario La Provincia SJ.
Las llamas se propagaron rápidamente por esa habitación, provocando daños materiales de gran magnitud. “Ahí sí hubo pérdidas casi totales, de lo que es cama, todo lo que hay en un dormitorio, placar, mesas de luz y algunas cosas más que habían justamente en el dormitorio”, relató.
Pérdidas que van más allá de lo material
El fuego no solo consumió muebles y electrodomésticos, sino también pertenencias personales irremplazables. La familia perdió gran parte de su vestimenta y calzado.
“Ropa de nosotros, tanto mío como de mi esposa, eso sí se quemó todo, calzado. Y ropa de nuestros hijos, que también había algo ahí en nuestro dormitorio, también se quemó”, expresó con dolor.
Pero la tragedia golpeó aún más fuerte: el incendio alcanzó las herramientas del emprendimiento de pastelería que su esposa y su hija habían puesto en marcha para generar ingresos. “Algunas maquinitas que tenían mi hija y mi esposa de un mini emprendimiento que tienen ellas de pastelería también se quemaron”, detalló Torres.
Una familia que no pierde la esperanza
La familia está compuesta por Héctor, su esposa y sus tres hijos: un niño de 9 años, una hija de 11 y otra de 21. Tras el siniestro, deberán empezar de cero, pero la solidaridad de la comunidad les da fuerzas.
“Ha habido gente que nos ha ayudado a venir acá a limpiar la casa, nos han estado ayudando a arreglar ya las paredes y todo eso”, agradeció Héctor, visiblemente conmovido.
A pesar de la magnitud de la pérdida, mantiene la esperanza de salir adelante. “Las pérdidas son prácticamente totales y uno tiene que empezar de nuevo”, afirmó, aunque con la certeza de que no están solos.
“Todo lo que esté al alcance para nosotros es bienvenido. Todo lo que recibe de ayuda es de mucha bendición para nosotros”, señaló, mientras destacó el acompañamiento recibido desde el primer momento: “No tenemos palabras para agradecerle a todo el mundo que se ha acercado a ver cómo estamos”.