El fuego les consumía la casa, pero los vecinos hicieron algo que lo cambió todo
El fuego avanzaba sin control sobre la casa de los Barrientos y todo indicaba que no quedaría nada en pie. Lo que hicieron los vecinos y una empresa agrícola de la zona dio vuelta el final.
Un incendio de gran magnitud se desató en una vivienda familiar del paraje rural Pradera El 25, sobre la Ruta 92, en jurisdicción de Añatuya. La casa de Marcela y Jorge Barrientos sufrió daños materiales importantes y daños en su estructura, pero ninguno de sus integrantes resultó herido.
El fuego avanzó rápido por distintos sectores del inmueble mientras la familia se encontraba en el lugar junto a sus hijos. En cuestión de minutos, las llamas comprometieron parte de la construcción y amenazaban con extenderse al resto de la vivienda.
La reacción que evitó lo peor
Los vecinos de la zona no dudaron: apenas vieron la emergencia, se organizaron para combatir el fuego y frenar su avance. A los pocos minutos, trabajadores de una empresa agrícola cercana se sumaron al operativo y aportaron recursos para las tareas de enfriamiento.
Ese accionar conjunto permitió contener la situación y preservar gran parte de la estructura de la casa. Sin la respuesta inmediata de quienes estaban en las inmediaciones, las llamas habrían consumido la vivienda por completo.
La familia Barrientos sufrió pérdidas materiales considerables, aunque todos sus integrantes lograron salir ilesos. El incendio dejó daños visibles en el hogar, pero la rápida colaboración de los vecinos y de los trabajadores agrícolas evitó consecuencias mayores.
