El fuego ya arrasó más de 9000 hectáreas en Formosa y nadie sabe todavía cómo empezó
Más de 9000 hectáreas ya fueron alcanzadas por el fuego en Pozo de Maza y las comunidades aledañas, pero las pericias que iban a determinar cómo empezó siguen sin arrancar. ¿Por qué?
El incendio de monte bajo que se desató en la jurisdicción de Pozo de Maza sigue siendo combatido por un despliegue conjunto de la Policía de Formosa y bomberos de distintos destacamentos, mientras las pericias para determinar el origen del fuego continúan pendientes porque el personal especializado está abocado de lleno al control de los focos.
La magnitud del siniestro obligó a redoblar esfuerzos. Las primeras estimaciones hablaban de unas 1000 hectáreas afectadas, pero la información satelital actualizada elevó el número: aproximadamente 96,55 km² de zonas calientes, equivalentes a más de 9000 hectáreas alcanzadas por las llamas.
Dónde está el fuego y a quiénes afecta
Según el relevamiento actualizado durante la mañana de este lunes, el fuego quedó circunscripto en distintos sectores y, por el momento, no representa peligro para las viviendas. Las comunidades más golpeadas son Madrugada, Rinconada, Pozo Ramón e Isla García.
Como consecuencia del incendio, dos viviendas precarias de la comunidad La Madrugada resultaron damnificadas. En tanto, conforme a los primeros datos oficiales, 30 personas entre mayores y menores fueron asistidas por inhalación de humo y evacuadas de manera preventiva, sin ningún tipo de lesiones.
Quiénes trabajan en la zona
El operativo está a cargo de efectivos de la Subcomisaría Pozo de Maza junto con los destacamentos de Bomberos de Ingeniero Juárez, Las Lomitas y Palmar Largo. Desde el inicio de la emergencia, el personal policial y los bomberos trabajan de manera coordinada en tareas de contención, control y monitoreo permanente de los focos ígneos, con un objetivo prioritario: evitar que el fuego avance hacia zonas pobladas y resguardar la integridad de los habitantes de las comunidades alcanzadas.
El operativo permitió circunscribir distintos focos y mantener el fuego alejado de las viviendas. Además, diversas áreas del Gobierno provincial trabajan en el lugar para asistir a los damnificados.
El clima juega en contra
El trabajo sostenido de bomberos y policías se vuelve más urgente ante el pronóstico de fuertes ráfagas de viento y temperaturas elevadas para la jornada, condiciones que podrían favorecer la propagación de los focos.
En ese contexto, el personal de Bomberos se reagrupó en la comunidad Vaca Perdida, donde permanece en estado de apresto para intervenir de inmediato ante cualquier eventual requerimiento o cambio en la situación.
La labor articulada entre los bomberos de los distintos destacamentos, el personal de la Subcomisaría Pozo de Maza y las demás áreas operativas de la jurisdicción resulta fundamental para mantener bajo control los sectores afectados y dar una respuesta inmediata ante la evolución del incendio.
La Policía de Formosa mantiene un monitoreo permanente de la situación y dispone los recursos humanos y logísticos necesarios para seguir protegiendo a las comunidades y prevenir nuevas afectaciones.