El futbolista argentino detenido 21 días en EE.UU. pagó una fianza de US$20.000: cuándo recuperará la libertad
Tras 21 días detenido, el futbolista argentino pagó la fianza que le exigió la jueza de inmigración. Su abogada contó cómo hizo para convencer a la Justicia en medio de la oposición del Gobierno.
Matías Pourrain, el futbolista argentino de 34 años que llevaba 21 días detenido en centros del ICE en Estados Unidos, pagó una fianza de US$20.000 y será liberado en las próximas horas. La jueza de inmigración de Laredo, Texas, fijó el monto y el pago se concretó este miércoles por la mañana.
Pourrain fue arrestado el 6 de agosto en el aeropuerto de Fort Lauderdale, cuando viajaba con su equipo, el Miami United FC, hacia Los Ángeles para disputar los Nacionales de la liga, tras consagrarse campeones del Sudeste. Pasó el control de TSA, llegó a la puerta de embarque, compró una pizza y se sentó con sus compañeros. En ese momento, tres agentes de civil del ICE se le acercaron y se lo llevaron.
“Le dijeron que si estaba todo bien, en 10 minutos volvía. Nunca lo devolvieron”, relató su hermano Juan en declaraciones anteriores.
La pelea de su abogada por la fianza
La abogada de Pourrain, Regina Borges de Moraes, confirmó la noticia en diálogo con Telenoche: “Tuvimos una audiencia de fianza. Peleé bastante porque el Departamento de Homeland Security no quiso concordar con una fianza para Matías, por supuesto, porque él no tiene tanta familia aquí en Estados Unidos. Pero tiene una comunidad de futbolistas muy grande que lo apoyó. Después de 40 minutos de pelea, la jueza le dio una fianza de 20.000 dólares. Es alta, pero no importa: él va a salir”.
El Gobierno se opuso a la fianza argumentando que Pourrain representaba un riesgo de fuga porque sus vínculos familiares directos en Estados Unidos eran limitados: solo cuenta con su esposa, Stefi Almandoz, que vive en Miami con visa de estudiante, y su padre, que reside en Orlando. Borges de Moraes refutó ese argumento presentando los lazos que el jugador construyó en la comunidad futbolística del sur de Florida, su trabajo con niños y jóvenes como entrenador, y el respaldo de familias que confían en él. La jueza hizo lugar a la fianza.
El rol de la inteligencia artificial en su detención
Borges de Moraes explicó que el ICE está usando inteligencia artificial para realizar búsquedas en los aeropuertos. Cuando Pourrain pasó por el control de TSA y le tomaron la foto de identificación, su nombre apareció en el sistema.
Desde ese momento, el jugador pasó por cuatro jueces distintos y fue trasladado por centros de detención en tres estados: primero el Glades County Detention Facility en Florida, luego el Rio Grande Detention Center en Laredo, Texas. La familia denunció que las condiciones eran inhumanas y que estaba “encerrado con criminales”.
La situación migratoria de Pourrain
Pourrain llegó a Estados Unidos en noviembre de 2019 con visa de turista por seis meses. Cuando recibió la oportunidad de jugar en el fútbol estadounidense, se quedó y comenzó a tramitar la residencia permanente. Tiene permiso de trabajo vigente, licencia de conducir de Florida y no tiene antecedentes penales. Sin embargo, su residencia permanente todavía no fue aprobada ni rechazada.
“Está en una zona gris, en un limbo”, explicó su abogada. Esa situación lo dejó expuesto a las nuevas directrices del Departamento de Seguridad Nacional del gobierno de Donald Trump, que ordenan a sus agentes detener inmigrantes en los aeropuertos incluso cuando no estén cruzando una frontera internacional.
El proceso migratorio continuará ante la Corte de Inmigración de Miami, a donde Borges de Moraes deberá trasladar el expediente desde Texas. Los plazos son extensos. “Esto va a demorar varios años, cuatro, cinco, seis años, porque las cortes de inmigración están llenísimas de casos”, explicó la abogada. Pourrain podrá continuar su vida en Florida durante ese tiempo, sin grillete electrónico ni ninguna restricción adicional más allá de la fianza pagada.
Sobre si el jugador tiene intenciones de quedarse en Estados Unidos o si el episodio cambió sus planes, Borges de Moraes aclaró: “No hablé todavía con él sobre el futuro. Simplemente estaba peleando por la fianza. Él y su esposa querían quedarse acá antes de esto. Ahora está con miedo, como mucha gente. Las cosas con esta administración están muy difíciles”.