El gamer jujeño que sueña con un podio en el Mundial de Fortnite
¿Puede un pibe de Jujuy meterse entre los diez mejores del mundo en Fortnite? Randu ya tiene fecha y rivales, pero antes tiene una escala que puede cambiar todo.
Agustín "Randu" Flores, el joven de Jujuy que ya se metió en la escena internacional de los esports, tiene por delante un desafío que hasta hace poco parecía inalcanzable: competir en el Mundial de Fortnite que se jugará en Bélgica el 26 y 27 de septiembre.
El torneo reunirá a los mejores jugadores del planeta, y Randu será uno de los representantes argentinos. Su meta, según contó en diálogo con TodoJujuy, es meterse entre los diez mejores de la competencia, un objetivo que él mismo define como "una locura" pero que asegura que va a intentar hasta el final.
Una escala previa en un torneo Pro-Am
Antes de viajar a Europa, el gamer jujeño tiene una parada importante: el 7 de septiembre participará en un torneo Pro-Am que reunirá a profesionales de Brasil y Argentina. Serán 15 jugadores brasileños y cinco argentinos, una oportunidad para sumar experiencia y ritmo competitivo de cara a la cita mundialista.
"El objetivo es levantar la bandera de Argentina y la de Jujuy entre los mejores", afirmó.
La preparación detrás de la pantalla
Competir al nivel de Randu no es solo sentarse a jugar. Los torneos pueden durar entre una hora y media y dos horas, pero el entrenamiento previo exige muchas más horas frente a la computadora. En ese contexto, el joven remarcó que quienes quieran crecer en los esports tienen que encontrar un equilibrio entre el juego, los estudios y la salud.
"No hay que descuidar la nutrición ni la actividad física. Hay que hacer todo en conjunto", señaló, y puso el foco en la importancia del acompañamiento familiar, sobre todo para los jugadores que todavía están en la escuela secundaria.
Según Randu, el rol de los padres es clave para organizar las horas de práctica y también para advertir sobre los riesgos que aparecen en internet. Competir, dijo, no tiene que llevar a dejar de lado la educación ni otras partes de la vida.
Para el jujeño, volver a un torneo mundial es la concreción de un sueño que durante mucho tiempo se vio lejano. "Era un sueño llegar a un Mundial. Espero llevar a Argentina lo más alto posible", expresó antes de encarar su nuevo desafío internacional.