El Garrahan reconoció que invirtió $58.107 millones en bonos: el contraste con la ley de emergencia que resistió Milei
La administración del Garrahan reconoció que invirtió más de $58.000 millones en bonos y títulos financieros, pero los gremios denuncian que en el mismo período la Nación le recortó la transferencia de fondos en un 37%. El dato que abre la polémica: cuánto aumentó la inversión en bonos durante el ajuste.
La administración del Hospital Garrahan admitió que desvió más de 58 mil millones de pesos a títulos financieros y bonos del Estado, en lugar de destinarlos a cumplir la ley de emergencia pediátrica que el presidente Javier Milei resistió y promulgó “a medias” tras la presión en la calle. La revelación salió a la luz después de que un amparo judicial obligara al hospital a entregar la documentación que había negado durante dos años a un pedido de acceso a la información pública.
Según los informes presentados el 29 de junio, a los que accedió El Destape, el total de inversiones financieras al 31/12/2025 asciende a $58.107.618.576,02. Ese monto se compone de $40.899.287.551,75 en “Bonos, títulos y letras” y $17.208.331.024,27 en el Fondo Común de Inversión Pellegrini. El dato figura en el Anexo III (Inversiones Financieras) y coincide con lo informado en el oficio judicial dentro de “Otras Cuentas por Cobrar”.
Los trabajadores del hospital denunciaron que, en pleno ajuste, entre 2024 y 2025 la plata invertida en bonos aumentó $4.691 millones. “Es como si en tu casa faltara para el supermercado, pero al mismo tiempo hubiera millones en plazo fijo... y encima siguieran metiendo más plata al plazo fijo. Cuando te dicen ‘no hay plata para salarios ni insumos’, la pregunta es: ¿y esos $58.000 millones invertidos en bonos a 13 años?”, plantearon en un comunicado.
La respuesta de la administración
Desde el hospital aseguraron que la decisión está avalada por el DNU 668/19, que obliga a las instituciones públicas a invertir sus excedentes en títulos públicos. “Estos 58.107 millones a los que se refieren los gremios no es dinero parado ni excedente”, aclararon, y explicaron que los fondos se usan “para atender gastos operativos del Hospital y compromisos asumidos con ejecución futura, entre ellos obras, bienes de capital y otros gastos de funcionamiento”.
“La tenencia transitoria de esos instrumentos financieros no significa que el Hospital disponga de $58.000 millones sin afectación o sin necesidades que atender. El Garrahan es un hospital de alta complejidad, y tiene que tener previsibilidad”, agregaron.
El recorte de fondos que denuncian los gremios
Los documentos revelan que la Nación le transfirió al hospital $304.627 millones en 2024, pero en 2025 la cifra cayó a $252.077 millones, es decir $52.549 millones menos, sin contar la inflación de ese año (31,55%). “El desfinanciamiento no es un relato del gremio: está escrito en el balance”, se quejaron los trabajadores.
La administración, en cambio, destacó que el hospital tuvo superávit en ambos años: $24.612 millones en 2024 y $16.652 millones en 2025, aunque los gremios sostienen que ese resultado se logró “gracias a que congelaron el salario de los trabajadores por meses”.
Desde Casa Rosada, en tanto, insistieron en que “el problema del Garrahan era que la plata se estaba administrando mal” y que “se votó una ley de emergencia para una emergencia que no había”. “Era cuestión de ordenar las cuentas y esta gestión lo logró”, afirmaron, y remarcaron que el personal tuvo un aumento salarial histórico superior al 80% el año pasado.
¿En qué gastó la administración?
De los informes surge que uno de los mayores gastos fue el de seguridad privada ($13.234 millones), que sumado a lo abonado a la Policía de la Ciudad ($377 millones) supera incluso lo destinado a comida para pacientes internados ($15.389.209.200), limpieza integral ($27.375.678.816) y remodelaciones ($18.339.872.590,72).
La administración explicó que la seguridad privada y la Policía de la Ciudad “coexisten desde la inauguración” y cumplen funciones distintas: la primera se ocupa de cuestiones internas del hospital, mientras que la segunda resguarda las sedes del Banco Nación y los cajeros del Banco Ciudad que funcionan dentro del edificio.
Anna Mareco, mamá de Ian y Nacho Wong, que atravesó junto al hospital la intervención de dos chicos siameses, cuestionó las decisiones: “Es una vergüenza que no compraron ni una sola cama pediátrica”. Además, denunció que “las casi 500 personas que dejaron el hospital no fueron reemplazadas” y que los pacientes tienen dificultades para acceder a los turnos. “Hoy llegan al hospital si tienen un contacto”, afirmó.