El gas que llega a las fábricas de Salta ya no alcanza ni para encender los hornos

El gas que llega a las fábricas de Salta ya no alcanza ni para mantener los hornos encendidos, y hay empresas que llevan meses con la producción frenada. Lo que pasa con el stock es lo que nadie esperaba.

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El gas que llega a las fábricas de Salta ya no alcanza ni para encender los hornos
El gas que llega a las fábricas de Salta ya no alcanza ni para encender los hornos

La industria salteña sigue trabajando a media máquina por las restricciones de gas, incluso después de que terminó el invierno. Julio Fazio, vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS) y presidente de Cerámica Salteña, explicó que el problema no es solo recibir menos combustible: en varios procesos, contar con el 50% del suministro no permite producir a la mitad, sino que apenas alcanza para mantener los equipos encendidos.

En su propia planta, ese porcentaje se usa exclusivamente para sostener el horno al mínimo mientras esperan que se levante la restricción. \"Ese 50% sirve exclusivamente para sostener el horno al mínimo, con la gente haciendo tareas generales, limpieza y, vamos a ser sinceros, haciendo tiempo hasta que se levante la restricción\", afirmó.

Por qué el 50% no es la mitad

Fazio marcó una diferencia clave entre el consumo doméstico y el industrial. Una familia puede bajar las horas de calefacción, pero una fábrica no puede reducir su actividad en la misma proporción que el abastecimiento. \"Si en mi casa tuviera la calefacción prendida durante 24 horas y me restringieran al 50%, podría prenderla 12 horas. En las industrias no funciona así. No es fácil bajar el consumo a la mitad\", comparó.

Cuando el gas disponible cae por debajo del nivel necesario, la planta debe detener la producción y usar lo que queda para conservar las instalaciones. \"Lo que uno termina haciendo es parar los procesos y sostenerlos al mínimo hasta que se levanten las restricciones\", señaló.

Doble presión: menos gas y menos ventas

A la dificultad energética se suma la caída del consumo. Según los datos del Indec que Fazio mencionó durante la entrevista, la construcción registró una baja del 5%, tanto en la comparación mensual como interanual. El nivel general de la industria también mostró una caída cercana al 5%.

Para dimensionar el retroceso, evitó tomar 2023 como única referencia porque fue, según indicó, un año electoral con inflación elevada y variables alteradas. Al comparar la situación actual con 2022 o con los promedios históricos, afirmó que la construcción se encuentra alrededor de un 30% por debajo. \"Eso es mucho. Hoy, en el rubro en el que estoy, son hornos parados y gente suspendida\", advirtió. Aclaró que Cerámica Salteña no suspendió personal, aunque esa situación se da en otras empresas del sector.

La fábrica salteña acumuló casi 90 días de paralización en los últimos dos años. Esas interrupciones no se explican solo por la falta de gas, sino también por la necesidad de administrar el stock frente a la caída de las ventas.

El límite del acopio

Una planta de estas características no puede reducir fácilmente su producción para acompañar la contracción de la demanda. Si sigue trabajando con normalidad y vende menos de lo que fabrica, la diferencia queda almacenada. \"En nuestro sector, cuando uno produce, no puede producir a media máquina. Si produzco diez y vendo siete, los tres que me quedan van a una playa de acopio\", detalló.

Ese mecanismo permite sostener la actividad por un tiempo, pero existe un límite físico. Cuando los espacios de almacenamiento se completan, la empresa debe detener la producción hasta vender parte de la mercadería acumulada. \"Hay un momento en que no entra más el stock. Entonces, las plantas como la nuestra tienen que parar, hacer un pulmón de tiempo, comercializar el stock e irse sosteniendo de esa manera\", manifestó.

El sector enfrenta así una doble presión: la reducción del gas impide producir con normalidad y la falta de consumo genera una acumulación que también obliga a frenar las plantas.

Los sectores que traccionan y los que no

Fazio reconoció que algunas actividades muestran una evolución positiva. Mencionó a Vaca Muerta, la minería y el campo, después de una buena cosecha. \"Hay sectores que hoy están traccionando para arriba y eso es muy bueno. Es una muy buena noticia para nuestro país\", sostuvo.

Sin embargo, advirtió que esa recuperación no alcanza a buena parte de la industria y del comercio. \"La mayoría de los sectores industriales y comerciales se encuentran golpeados. Ahí es donde se ve la falta de consumo de la que se habla\", afirmó.

También citó datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que, según expresó, mostraron una pérdida de 12.000 puestos de trabajo durante el último mes. \"Es mucho\", evaluó.

El industrial defendió la necesidad de preservar los equilibrios generales de la economía, pero pidió incluir en el análisis la situación de las empresas y del empleo. \"Es importante mirar la macroeconomía, sostener los equilibrios fiscales y el superávit de la balanza comercial, pero también tenemos que ver cómo hacemos para sostener el trabajo argentino\", expresó. A su entender, la recuperación de las industrias que dependen del mercado interno requiere una mejora en la capacidad de compra de la población. \"Eso se hace con cierto movimiento en la calle, con la posibilidad de que los argentinos tengamos poder de consumo\", agregó.

Biocombustibles: la pelea que queda pendiente

Fazio también se refirió a la frustrada sesión del Senado por la ley de biocombustibles. Consideró que la norma es fundamental para la región debido al peso económico y laboral de la actividad azucarera. \"La industria azucarera es una de las principales industrias del Norte Grande\", destacó.

Según explicó, en el debate intervienen intereses regionales y empresariales diferentes. Por un lado, la producción desarrollada en el centro del país a partir del maíz y de la soja. Por otro, el bioetanol producido con caña de azúcar en el norte. También distinguió entre las grandes cerealeras que tienen integrada toda la cadena productiva y las empresas más pequeñas que deben comprar el aceite para elaborar biodiésel.

Fazio consideró legítimo que esas diferencias sean debatidas. \"Son leyes importantes y federalizantes. No me parece mal que haya discusiones ni que el Congreso asuma el rol que tiene que cumplir, que es discutir las leyes para llegar a la mejor solución posible para los distintos sectores\", sostuvo.

El dirigente afirmó que las empresas del norte enfrentan condiciones productivas más difíciles que las ubicadas en el centro del país. Entre esas desventajas mencionó los costos logísticos y las restricciones de gas que también afectaron a los ingenios.

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