El gas que viene con el petróleo: el desafío millonario que Vaca Muerta impone
La producción de petróleo en Vaca Muerta se duplicará con el nuevo oleoducto, pero trae consigo un gas asociado que necesita plantas de tratamiento millonarias. ¿Está Argentina preparada para este desafío?
La explosión petrolera en Vaca Muerta trae un socio incómodo: el gas asociado. Con la puesta en marcha del oleoducto VMOS, la producción de crudo se duplicará y con ella, un gas rico en líquidos que exige plantas de tratamiento urgentes.
¿Por qué este gas es diferente?
El gas asociado al petróleo no es el mismo que llega a las casas. Contiene propano, butano, etano y gasolina natural, elementos valiosos para exportar pero que requieren separación. Empresas como Compañía Mega y TGS ya lo hacen, pero el volumen creciente obliga a nuevas inversiones.
Según un estudio de YPF, en 2023 solo el 7% del gas extraído era asociado; para 2031 será el 41%. Esto implica que la producción de este tipo de gas se multiplicará por ocho, superando los 30 millones de metros cúbicos diarios, más que la capacidad del Gasoducto Perito Moreno.
El cambio de composición del gas argentino
Las especialistas de YPF Melanie Wheeler y María Elena Rubio detallan que el gas seco caerá del 44% en 2023 al 16% en 2031. En contrapartida, el gas húmedo (con líquidos) pasará del 49% al 43%, y el asociado escalará al 41%. Así, el 84% del gas natural contendrá componentes pesados que deberán ser separados sí o sí.
Esta transformación obliga a las operadoras a realizar obras millonarias. Ya están en marcha la ampliación de Compañía Mega, el proyecto NGL de TGS por 3.000 millones de dólares y la planta exportadora de YPF junto a Eni y XRG en el marco de Argentina GNL.
Los planes de YPF en los hubs de Vaca Muerta
En el Hub Centro (zona de Añelo y Loma Campana), YPF diseñó tres instalaciones de tratamiento, reactivando la planta Tex Randall en Loma La Lata. En el Hub Norte, cerca de Rincón de los Sauces, el plan es más ambicioso: tres etapas que incluyen gasoductos de vinculación para llevar el gas a puntos de separación.
El gas asociado, parafraseando a Orwell, ya no es “tan igual” al otro gas. Y su procesamiento se ha convertido en la prioridad para que Vaca Muerta no se ahogue en su propio éxito.