El gasoducto de San Rafael puso a trabajar a cinco cuadrillas al mismo tiempo
¿Qué pasó con las empresas locales que se dedicaban al gas antes de que llegara el gasoducto?
La puesta en marcha del nuevo gasoducto de San Rafael no solo amplió la llegada del gas natural a cientos de hogares, comercios e industrias: también disparó la demanda de gasistas matriculados, empresas instaladoras y personal técnico en el departamento. El crecimiento de las conexiones generó un aumento sostenido de proyectos, planos, mediciones y trámites, y obligó a varias firmas locales a redoblar su estructura para dar abasto.
Más equipos y jornadas más largas
Un caso concreto es el de Metagas, que en los últimos meses pasó de operar con una o dos cuadrillas a coordinar cinco equipos en simultáneo. "Antes del gasoducto teníamos una o dos cuadrillas, ahora tenemos cinco equipos trabajando simultáneamente", explicó Rodrigo Salomone, integrante de la empresa.
El impacto también se notó en las tareas complementarias. "Aumentamos los trabajadores permanentes y colaboradores dedicados a mediciones, dibujos y elaboración de planos", sumó Rodrigo Estrella, otro de los integrantes del equipo.
La actividad se intensificó al punto de modificar las jornadas: hoy los trabajadores del sector cumplen entre 8 y 11 horas diarias, entre instalaciones, gestiones y trámites necesarios para concretar cada conexión.
Los pasos para conectarse y las demoras actuales
Según explicaron desde la empresa, cada conexión al servicio requiere atravesar distintas instancias ante Ecogas. El procedimiento contempla cuatro etapas: presentación del proyecto, inspección parcial, soldadura del servicio y aprobación final.
Con el alto volumen de solicitudes, algunas de esas etapas registran demoras de entre dos y tres semanas, y en ciertos casos se extienden hasta un mes. "Por suerte todos los que nos dedicamos al gas estamos desbordados de trabajo. Hay que tener paciencia porque cada etapa tiene sus tiempos, pero las conexiones se hacen", señaló Estrella.
Un efecto directo sobre la economía local
Más allá del acceso al servicio, el gasoducto empezó a mostrar su costado económico: multiplicó la demanda de profesionales especializados, impulsó la creación de puestos de trabajo y permitió que las empresas sanrafaelinas del rubro ampliaran sus equipos y su capacidad operativa.
El avance de las conexiones continúa así con un efecto concreto sobre la actividad laboral y comercial del departamento, mientras sigue creciendo la cantidad de usuarios que buscan sumarse a la red.